Muy pocos creían que la vida de Tamara Falcó iba a cambiar tanto en tan poco tiempo. ¿Por qué? Pues porque si la última vez que la marquesa se sentó en el plató de El Hormiguero estaba soltera, sin compromiso y sin contacto con su exprometido Íñigo Onieva, ahora la hija de Isabel Preysler ha retomado su labor como colaboradora siendo, de nuevo, la prometida de Íñigo Onieva. Sí, hace ya una semana que la reconciliación entre ambos es un hecho y la joven se ha mostrado encantada durante la tertulia que mantiene todos los jueves junto a Pablo Motos, Cristina Pardo, Nuria Roca y Juan del Val.

De hecho, Tamara ha brillado como nunca con un vestido lila de largo midi con original cuello y unas mangas holgadas. Un diseño que bien podría usar como vestido de invitada en alguna de las próximas bodas a las que acuda.

Tamara Falcó en el hormiguero con vestido lila
Antena3

Relajada y muy sonriente.

Un diseño de la firma Maksu que ha combinado con joyas de Tous. Si te gusta este estilismo puedes encontrar uno muy parecido en las rebajas de Zara. Sí, hemos buscado en la página web de la firma española y hemos dado con este vestido lila satinado de cuello amplio y manga sisa con detalle de aberturas y pliegues en hombro. Un modelo que tiene un suculento precio de 25,99 euros.

Vestido lila de Zara de rebajas
Zara

Perfecto al combinarlo con zapato plateado, como la modelo.

Tamara Falcó. Íñigo Onieva y la reconciliación más inesperada de todas

Fue en octubre de 2022 cuando la pareja anunciaba su compromiso. Sin embargo, tan solo 48 horas después, Tamara se refugiaba en casa de su madre y borraba de su cuenta de Instagram la imagen en la que presumía de anillo de pedida. ¿Qué había pasado? Un vídeo de Íñigo besándose con otra joven había sido publicado en redes sociales (y en la televisión) y la infidelidad era ya imposible de ocultar, ni de negar.

Una semana después, fue la propia Tamara la que durante su aparición en El Hormiguero quiso aclarar lo ocurrido. Confirmó que su prometido le había sido infiel y que ella había dado por zanjada la relación. Preguntada sobre si volvería con él si este le pedía perdón, ella se mostraba tajante: "No". Pero el tiempo ha pasado, y amigos y familiares de ambos aseguran que ahora están muy felices. Según publicaba la revista Hola! en exclusiva, Íñigo no habría perdido nunca la esperanza y Tamara le tendió la mano el día de Nochebuena. Ambos acudieron a la misa del gallo y, a partir de ahí, retomaron de nuevo su relación.

De hecho, ambos disfrutaron durante las Navidades de un romántico viaje al Polo Norte y esta escapada les sirvió a los dos para publicar su reconciliación en Instagram.

Un viaje en el que la pareja ha podido disfrutar de la intimidad que tanto les ha costado encontrar durante estos meses en los que han estado separados. Tamara e Íñigo han conseguido que los pasos que han ido dando para llegar a la reconciliación total no hayan sido descubiertos. Ya en su día fue Ana Boyer, hermana de Tamara, la que no descartaba una posible vuelta de la pareja.

"Yo lo único que quiero es que mi hermana sea feliz. A ver, lo veo difícil, pero en mi familia queremos verla alegre y bien. Lo demás no importa", aseguraba la hija menor de Isabel Preysler.

¿Cómo será el vestido de novia de Tamara Falcó?

Elegante, clásico, tradicional, pero con algún punto vanguardista. Así es el vestidor de la marquesa de Griñón y de ahí que es muy probable que el modelo nupcial que elija para pasar por el altar siga el mismo patrón. En cuanto a la firma, sería posible que Tamara se decantara por la misma que realizó el de su hermana Ana Boyer para su boda en 2017 con Fernando Verdasco. Nos referimos a Pronovias.

Ana estaba espectacular con un vestido de novia de escote palabra de honor, con corte corazón y silueta sirena, estaba realizado con bordado en pailletes nácar, junto a pedrería de cristal con aplicaciones en guipur. Un diseño bastante bohemio para una boda que se celebró en la isla caribeña de Mustique.

Suponemos que Tamara escogerá algo un poco más clásico y tradicional dado que ella planea pasar por el altar en Madrid y luego celebrar el banquete y la fiesta en el palacio que heredó de su padre ubicado Aldea del Fresno, a unos 54 kilómetros de la capital.