De un tiempo a esta parte las cejas se han convertido en una parte indispensable del abc cosmético, de llevarlas depiladas y finas a buscar soluciones para saber cómo hacer que crezcan las cejas, lo que está claro es que han pasado a ser protagonistas del rostro. Hoy, te explicamos la diferencia entre dos técnicas muy populares, el microblading y el brow up para que puedas decidir cuál se adapta mejor a tus necesidades. Objetivo: cejas definidas perfectas

¿Qué es el microblading de cejas?

Si te has pasado depilándote las cejas, has perdido densidad en las mismas o las notas menos pobladas de un tiempo a esta parte, puede ser debido a las depilaciones, que debilitan el folículo del pelo, y hacen que deje de crecer en algunas zonas provocando pequeñas calvitas, a cambios hormonales o de edad.

Sea cual sea tu caso, el microblading se presenta como una solución para rellenar estas pequeñas zonas despobladas. Esta técnica consiste en tatuar de manera semi permanente la ceja pelo a pelo, de manera que se rellena con el color y el diseño deseado.

Los resultados suelen ser satisfactorios y durar de seis a 12 meses, siempre que se realicen con un profesional, aunque también puede tener efectos secundarios como que la zona cicatrice mal y se formen queloides, sufrir alergias a los productos o que, al pasar el tiempo, el pigmento migre o cambie a un tono azulado. 


¿Qué es el brow up para cejas?

La técnica brow up o laminado de cejas es una alternativa que se inspira en el lifting de pestañas para diseñar el arco perfecto y fijarlo durante semanas, la opción perfecta a quienes no se deciden con el microblading.

Las expertas de L`Atelier Du Sourcil nos explican que el brow up, “consiste en aplicar una loción alisadora y fijadora en las cejas que peina y estira por completo el vello creando una perfección absoluta y un efecto glow irresistible como si se hubiera utilizado el clásico gel fijador para las cejas”.

Este proceso te permite peinarla hacia una dirección específica, por ejemplo hacia arriba o crear un efecto de peinado sencillo. “Se trabaja sobre el pelo natural durante unos 40 minutos y es semipermanente. Como resultado deja las cejas más gruesas, tupidas y bien peinadas durante cuatro u ocho semanas”. Para que el resultado dure impecable durante más tiempo se recomienda utilizar un desmaquillante libre de aceite. 

Microblading o brow up, ¿cuál te quedará mejor? 

Dado que el brow up o laminado de cejas trabaja con el pelo de la ceja, está recomendado para aquellas que quieran dar más densidad o forma, pero siempre sobre una base con pelo, “es un tratamiento en el que se pueden aplicar tintes, también permite ganar grosor y densidad a las cejas más finas”, explican desde L`Atelier Du Sourcil. Pero, si tus cejas tienen muchas calvas o muy poco pelo, lo mejor es decidirse por el microblading, ya que será la única forma de conseguir reconstruir la ceja entera, incluso cuando no existe.

Desde el centro de belleza integral y médico estética, MIMOT Beauty recomiendan, "hacerse el microblading a aquellas personas que carecen de vello en las cejas y desean delinear, engrosar y modificar el aspecto de éstas consiguiendo un resultado natural y duradero". En cambio, si queremos embellecer, hay otras técnicas más apropiadas como el brow up o el laminado de cejas.

 MIMOT Beauty, recomienda este método si tienes "unas cejas rebeldes y difíciles de controlar o si te gusta llevar las cejas perfectamente peinadas con un punto sofisticado". Para estas expertas, el efecto que se consigue con la técnica brow up es "el más buscado porque su duración está limitada a un mes o mes y medio y son muy fáciles  de llevar además de ser respetuosas con el vello de la ceja ya que no las maltrata".