Cuando nos proponemos un cambio de look es interesante tener en cuenta varios aspectos. Por un lado, hay que saber que los cortes dependen tanto de cómo se ejecuten, como de cómo los mantengamos en casa. Por eso hay que tener en cuenta la maña que tengamos a la hora de peinar el pelo.

También es importante saber que cada corte precisa un mantenimiento en salón y cuanto más cortos sean, como por ejemplo, el pixie, más frecuentes tendrán que ser las visitas. A pesar de que el bob a la altura de la mandíbula ha sido el corte más solicitado en los últimos tiempos, el long bob viene para hacerle competencia. Te contamos por qué.

Lo primero, hay que saber exactamente a qué nos referimos cuando hablamos de long bob. Se trata de un corte de pelo recto, sin capas, que se sitúa a la altura de la clavícula, dándole especial protagonismo a esta y por eso, resulta muy interesante.  

Este corte ha ganado popularidad en los últimos años como una opción versátil para aquellas mujeres que desean decirle adiós a la tradicional melena XL, pero que no se quieren desprender de las ventajas que tiene esta.

EL corte de pelo que mantiene el largo pero que es muy cómodo

Este look proporciona un cambio de estilo sin comprometer demasiado la longitud de su cabello. El corte en cuestión, también conocido como lob -abreviatura de long bob, en inglés-, es una versión más larga del clásico bob, un corte que normalmente llega hasta los hombros o ligeramente por debajo de ellos. Juan Diego Teo, nuestro peluquero de confianza se ha convertido en todo un maestro de este estilo que enamora a celebs como Alice Campello.

A diferencia del bob, el long bob permite realizar muchos más tipos de peinado gracias a su longitud. Para empezar, este nos permite recoger el pelo en una sencilla coleta, cuando necesitamos tener el rostro despejado del cabello por la actividad que vayamos a realizar, o simplemente porque preferimos llevarlo así porque encaja más con el look que llevamos en ese momento. Hacer una coleta con un corte bob es mucho más complejo, debido a las capas de la zona de la nuca, que se quedan muy cortas. 

La elegancia asociada al long bob viene dada por su atemporalidad. Este corte de pelo no sigue estrictamente las tendencias de la moda, pero se adapta fácilmente a diferentes estilos y tendencias, consiguiendo que nunca pase de moda, sin que sea una apuesta drástica. Por esto, es perfecto cuando las mujeres más clásicas buscan un cambio sutil, pero que se note.

 

A la hora de decidirte entre un bob y un long bob debes tener en cuenta cómo es tu cabello. El corte bob se adapta a todo tipo de grosor, pero hay que adaptarlo en función de cada clienta. Para cabellos gruesos, lo mejor es apostar por largos rectos para que tenga más peso y no aumente el volumen. Al contrario, en el caso de un cabello fino, lo podemos hacer ligeramente más capeado para enfatizar ese volumen que se busca en este tipo de cabello y que no quede aplastado y sin vida.

En un pelo rizado u ondulado también queda bien el corte bob si se juega con capas, salvo quizá en un rizo excesivamente pequeño, en el que es más difícil controlar ese volumen redondeado. En cualquier caso, en este tipo de pelo es conveniente acudir a un salón especializado en cabellos rizados para que estudien de forma personal tu caso.

En cuanto a los cuidados que necesita un long bob, son básicos. Deberemos retocar el largo cada mes, si queremos que siempre se mantenga en el mismo sitio. Y no debemos pasar por alto la hidratación, además de poner mascarilla dos veces por semana en casa, hacer un tratamiento cada 15 días en el salón contribuirá a mantener a raya el encrespamiento