¿Qué pasaría si la alta costura y el teatro musical se unen? Que dan lugar a una auténtica obra maestra llena de arte, como la colaboración de Pronovias con el musical 'Pretty Woman', donde los diseños con esa esencia nupcial han sido la joya estilística de la obra. 

Hace 23 años que Julia Roberts y Richard Gere cautivaron al público en la gran pantalla con su comedia romántica dirigida por Garry Marshall. Esta vez, la famosa historia de amor entre Vivian Ward y Edward Lewis se traslada a los escenarios de Madrid, habiendo sido éxito en taquilla anteriormente en ciudades como Chicago, Nueva York, Londres, Milán y Barcelona. 

Fue el pasado 26 de septiembre cuando la obra se estrenó en el Teatro EDP Gran Vía, obteniendo siete sold out durante el primer mes y sigue sumando espectadores. Desde InStyle, pudimos disfrutar de la obra y lo que acontecía entre bastidores. 

pronovias pretty woman
Pronovias

Desde un mismo decorado que nos recordaba a la forma de un tocador gigante, el escenario se transformaba a lo largo de la función para dar paso a diferentes situaciones al ritmo de la música. Sin embargo, entre multitud de pelucas, attrezzo y cambios de vestuario, se distinguían tres vestidos que coronarían la función.

Confeccionados por Pronovias, estos diseños estuvieron a la altura del musical, donde, además de ser tres joyas que aportarían ese toque aún más especial a la obra, ofrecieron comodidad a la actriz principal a la hora de moverse con gracia sobre el escenario sin dejar atrás la delicadeza estilística. 

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Pronovias

Entre ellos encontramos el vestido blanco famoso por la escena donde Vivian va de compras por Beverly Hills, abotonado y con manga jamón, el vestido negro que la protagonista llevó a la cena de caracoles, realizado en chantilly y encaje rebrodé, y, por último, la pieza estrella: el vestido rojo que lució en su cita a la ópera con Edward, en este caso realizado con una falda larga y voluminosa de satén y un body ajustado de encaje y pedrería. 

Todos ellos han llevado un total de 100 horas de patronaje y 200 de confección, más ocho horas de bordado en el caso de la pieza de la ópera. De esta manera, la firma nupcial se ha hecho un hueco en el mundo del vestuario de espectáculo a través de la alta costura, experimentando con diferentes tejidos y consiguiendo piezas de diseño aptas para lucir entre actuaciones y bailes.