Poliamor en pareja

Relación abierta: ¿estoy preparada para tener una?

Cuando la monotonía se instala en nuestra vida sexual, hay quien se plantea abrir la pareja a nuevas experiencias con terceras personas. ¿Pero de verdad estamos preparados para tener una relación abierta?

Relaciones abiertas

Actualizado el

¿Debería tener una relación abierta con mi pareja? La situación empieza a ser aburrida e igual necesito probar cosas nuevas, como el poliamor, pero no sé si es buena idea... Cuando las cosas dejan de funcionar, muchos de nosotros empezamos a tener pensamientos como este. Abrir la pareja a nuevas experiencias con terceros ha dejado de ser una línea roja y fantasear con la posibilidad de hacerlo realidad parece la salida más moderna a esas relaciones en las que hay amor pero ha dejado de haber sexo (o al menos ese sexo de los primeros tiempos). Pero Jenn Mann, nuestra sexóloga particular, desaconseja las relaciones abiertas por estas 6 razones:

1. Rompe el vínculo íntimo

Tener relaciones con alguien que no sea tu pareja crea una distracción en la conexión emocional que os une. Reduce la intimidad en tu día a día y modifica la relación con tu pareja estable. Pensémoslo: en una relación monógama y comprometida, el sexo es lo único que haces con tu pareja, no hay nadie más con la que crear ese vínculo tan íntimo. Además de ser placentero y pasional, se crea un halo de confort y compañerismo.

2. Mirar para otro lado

Por la misma razón, relacionarse a ese nivel con otras personas revela que hay asuntos no resueltos que están dañando a la pareja y esa distracción está impidiendo que las cosas evolucionen de forma natural. Es mejor resolver las diferencias y enfrentar los problemas de cara que mirar para otro lado.

3. Aparición de los celos

Si realmente estás enamorada, los celos no deberían aparecer. Pero estamos programados para reclamar lo que es nuestro y proteger lo que nos importa. Sentir cierto resquemor cuando algo o alguien amenaza nuestra relación es casi natural. El problema surge cuando esas emociones se desbordan fruto de la inseguridad o la desconexión emocional que puede provocar el abrir la pareja a terceros.

4. Efecto rebote

En pareja no todos queremos igual ni a la vez. Es común que una de las partes exprese sus sentimientos con más afecto y no tiene por qué pasar nada. La introducción de terceras personas puede desequilibrar ese flujo de afectos y la parte que se sienta desatendida puede reaccionar con despecho. Muchos no estamos preparados (y no lo estaremos nunca) para que nuestra pareja comparta tiempo e intimidad con otros

5. La necesidad del sacrificio

Resistir el impulso de atracción por otras personas crea un nivel de compromiso que fortalece cualquier relación.

6. Desincentiva la creatividad

Incorporar a una nueva persona en tu vida sexual no permite concentrar las energías y las ganas en la relación de pareja. Evitas trabajar para mejorar tu intimidad, el sexo o cualquier aspecto que necesite un empujón. Lo que al principio puede ser emocionante (el coqueteo con una persona nueva), hace que el resto de problemas se estanquen, la relación se oxide y se pierda el interés por aspectos como el de ser un buen amante.

Nuestra terapeuta sexual lo tiene claro: un NO rotundo a tener una relación abierta. Además, aconseja que es preferible trabajar en cumplir los objetivos comunes, dejar espacio para hablar sobre ellos y comprender más a tu pareja, para seguir ganando en confianza y fortaleza.

Te puede interesar:

pareja
Loading...