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Todo lo que una pareja monógama puede aprender de una relación abierta

La galardonada psicoterapeuta y presentadora de televisión Dr. Jenn Mann responde sin prejuicios a nuestras dudas sexuales.

Actualizado el

Relación Abierta
Eva Hill

Querida Dr. Jenn,

Nunca he pensado tener una relación abierta pero mis amigos que mantienen una parecen estar en mayor sintonía que la que tenemos mi novio y yo. ¿Qué están haciendo bien las parejas no monógamas? - Two is Company

Querida Two is Company,

Tu observación es correcta. Considero que la monogamia es el estándar más alto de las relaciones y creo que la limitación de las interacciones sexuales y la conexión romántica con una sola persona crea un nivel de intimidad que no se puede lograr de ninguna otra manera. Dicho esto, he sido terapeuta en la práctica privada durante casi tres décadas y veo que cada vez más parejas en relaciones abiertas entran por mis puertas, y tienen mucho que enseñar a las parejas monógamas, especialmente cuando se trata de comunicación.

Estudios recientes han demostrado que las parejas no monógamas verdaderamente comprometidas con su relación tienden a ser más felices. Pero no es necesario introducir a otras personas para adoptar determinadas prácticas y ser más comunicativos, dos cosas que, con gran frecuencia, suelen ser responsables de la felicidad de las parejas no monógamas. Te dejamos las lecciones más importantes que cada pareja debe aprender de una relación abierta:

1. Practica la sinceridad absoluta

Las parejas no monógamas con las que he trabajado son, por lo general, muy sinceras expresando sus sentimientos. Esto se debe a que están escribiendo su propio libro de reglas desde cero en función de sus necesidades y deseos individuales. En lugar de depender de las expectativas preconcebidas que tenemos, tienden a ser muy transparentes sobre lo que desean emocional y sexualmente.

Ese tipo de transparencia y comunicación les permite a ambos miembros de la pareja satisfacer mejor sus necesidades, además de aportarles las herramientas necesarias para resolver juntos los problemas. Un atisbo de duda puede ser síntoma de un problema mayor en la relación, algo imposible de arreglar si no se aborda.

2. Llevar a cabo análisis frecuentes de la relación

La pareja no monógama suele realizar evaluaciones periódicas de su relación y a compartir sus descubrimientos entre sí. Si una persona siente que la relación se está volviendo aburrida o que el sexo se está estancando –o, por el contrario, que algo nuevo que están probando hace que tengan muchísimas ganas de volver a casa cada noche–, estas parejas intentan hablarlo entre ellas y pensar un plan para cambiar las cosas.

Son dinámicos y les gusta evaluar lo relacionado con ellos.

3. Establecer reglas y límites claros

Ya sean poliamorosas o mantengan en una relación abierta, las parejas no monógamas tienen montones de reglas. En muchas ocasiones establecen más reglas que las parejas monógamas, ya que estas tienden a depender de los estándares sociales dominantes, aunque estén poco definidos. Lo bueno de dictar sus propias normas es que que se analizan con calma asegurándose de que todo el mundo esté en sintonía. Sabes qué tipo de ligue, de conversaciones, relaciones sexuales y telefónicas se puede mantener pero también lo que está fuera de esos límites.

Demasiadas parejas monógamas dejan estas decisiones como meras suposiciones. Por eso podrían incluso cruzar en secreto esta frontera con la que su pareja no está de acuerdo y tener miedo de hablar al respecto. Dejar claro lo que está bien y lo que no desde un primer momento, sin juzgar, puede evitar mucho dolor.

4. Muestra tus celos

Son una emoción normal y la monogamia no es una cura para ellos. Es probable que tengas celos en algún momento, es algo que puede ocurrir en cualquier tipo de relación romántica. Pero las parejas no monógamas son verdaderos profesionales en este tema ya que se explican con detalle estos sentimientos. Así se pueden resolver conflictos, lograr que la pareja esté más unidas y les ayuda a que se comuniquen demostrando que se valoran mutuamente.

5. No confiéis el uno en el otro para todo

Una vez más, soy una fiel defensora de que, para lograr esa vida sexual que deseas, debes confiar únicamente en tu pareja y en ti. Pero aplicándola al estilo de vida no monógamo hay que comprender que no importa cuánto quieras y respetes a alguien, no puedes contar con esa persona para todo. Este es un punto de vista muy sano en el que más parejas deberían pensar.

A menudo, cuando las personas están aburridas, frustradas o infelices, culpan a sus parejas. Pero las personas que están en relaciones no monógamas ponen su felicidad y satisfacción en sus propias manos. Quizás te has cansado de vuestra rutina juntos... ¿Hay alguna actividad que quieras probar tú sola? Tal vez tu pareja sea estupenda escuchando pero no la mejor dando consejos, ¿puede ayudarte a esto alguien más (que no sea una amenaza para la pareja)? ¿Qué puedes hacer para mejorar tu situación? ¿Qué cambio puedes aportar a la relación?

6. Estad atentos al sexo

Debido a que en ocasiones se acuestan con varias personas, las parejas no monógamas deber prestar especial atención al sexo seguro. Como consecuencia, están acostumbrados a tratar temas como el control de la natalidad, las ETS o los límites para proteger su salud sexual. Las parejas monógamas deben aprender de ellos en este tema. El interés de una pareja sobre sus elecciones sexuales les permite protegerse a sí mismos y a sus parejas, lo que también conduce a un mejor sexo. Cuando no te preocupa quedarte embarazada o contraer una ETS, es más probable que te dejes llevar y disfrutes.

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