Sexualidad

¿Por qué no tengo ganas de sexo? Puede haber más de un motivo

El apetito sexual es algo que se puede perder por diversas razones y nosotros te vamos a contar por qué.

Actualizado a

sexuala

La pérdida de apetito sexual es algo muy común entre los mortales. Así que dejemos atrás, de una vez por todas, la asociación directa con el sexo femenino.

Aunque sea un asunto que se esconda por miedo a caer en baja estima con respecto al resto de la humanidad, es algo que nos puede suceder en cualquier momento de nuestra vida. Esta vida que nos da tan buenos momentos como malos. Y así el vivir se convierte en la causa principal del hastío sexual.

La desapetencia y la mujer

Cada persona es un mundo y reacciona de forma única ante las distintas circunstancias de la vida. Dependiendo de la personalidad y de las circunstancias vitales de cada una. Pero hay una tendencia a reaccionar de forma parecida ante la misma circunstancia dentro de un grupo de distintas personas. En la mujer, hay situaciones fisiológicas que se repiten.

“Es completamente normal que durante el postparto y la lactancia se produzca una reducción del apetito sexual en la mujer, pero aun así no es universalmente cierto, ya que hay muchas mujeres que, al sentirse plenas, necesitan expresar esa plenitud sexualmente con su pareja”, apunta Raúl Padilla, nuestro sexólogo y terapeuta de pareja.

Tiempo atrás, a medida que la mujer se iba haciendo ‘invisible’ su sexualidad también desaparecía. Con la pérdida del poder reproductivo, la mujer que no tenía un disfrute con el sexo por el mero hecho de practicarlo sino como una forma de agradar a su pareja, entiende que esa fase de su vida también ha terminado. Las cosas han cambiado mucho, pero Padilla sigue atendiendo perfiles de este tipo en su consulta. No nos echemos las manos a la cabeza.

A esto hay que añadir que tras la menopausia se reduce la elasticidad vaginal y su turgencia, y el coito es doloroso a menos que haya una buena preparación.

“Cuando el sexo deja de ser placer egoísta para convertirse en un deber para satisfacer al otro, debemos pararnos a pensar que algo muy importante está pasando”

desapetencia de la mujer

Los orígenes y las causas

Si las causas son unas cuantas, primero deberíamos atender al origen de cada una de ellas. Fundamentalmente las causas de la pérdida de deseo, llegan desde dos -que se unen en tres- orígenes:

· La sobrecarga en los deberes a los que se enfrenta la mujer en el día a día dentro y fuera de casa;

· La situación en pareja. Que puede enfriar a la mujer a la hora de tener una interacción sexual o;

· Una linda y explosiva mezcla de las dos anteriores. Que, sinceramente, suele ser lo más habitual. Según Padilla.

Luego, existe un factor muy importante en el desarrollo sexual de cada persona y es el factor educacional. “En el caso de la mujer -bueno, en la mayoría de los casos- se le predispone a una falta de deseo. Se le advierte de los riesgos de ser sexual desde muy temprana edad. Este hecho puede convertirse en un lastre cuando aflora en la vida adulta por alguna razón, o sin razón aparente”, sentencia Padilla.

Los indicadores de la falta de apetito

En realidad, todos hemos sentido alguna vez esa sensación. La de no tener tiempo para una tontería como el sexo. Lo peor es cuando te toca leer los indicadores de tu pareja. Cuando empiezas a notar que el deseo parece apagado.

“Cuando los besos en los labios no pasan de la cordialidad, cuando los abrazos se sostienen lo suficiente para sentir cercanía pero no calor, cuando no es necesario acercarse para saber que tampoco va a haber sexo ese día; nos encontramos con que se está empezando a dar probablemente un episodio de Deseo Sexual Inhibido (DSH)”, comenta Padilla.

Pero tampoco hay que obsesionarse. No todos los días, ni siquiera todas las semanas, una persona debe, como por obligación, tener ganas de mantener relaciones sexuales. Hay momentos con mayor receptividad que otros, y lo verdaderamente importante es adaptarse a ellos.

No hay mejores indicadores que las rutinas del cariño. Cuando los días siguen pasando y no hay cambio en la receptividad del deseo del otro y esto no es achacable a nada –un duro pico de trabajo, un conflicto puntual con la pareja o un duelo-, cuando el resto de facetas de la pareja fluye perfectamente pero en la cama no hay más que un compañero. “Cuando el sexo deja de ser placer egoísta para convertirse en un deber para satisfacer al otro, entonces debemos pararnos a pensar que algo muy importante está pasando”, sentencia Padilla.

terapia

Si es un problema debe haber soluciones

No hay recetas mágicas para recuperar el deseo, sobre todo porque, como dice Padilla: “cada persona es un mundo y cada pareja algo único”.

La didáctica de la sexualidad, al inicio de una terapia, nos colocará para mirar la sexualidad desde un punto de vista no sesgado y será el 80 % de la terapia en muchos de los casos. Por eso, según Padilla, desde el caso de la terapia es importante:

· Conseguir una evaluación adecuada de lo que está haciendo que la mujer no necesite ni se plantee una respuesta sexual.

· Dotarla de herramientas para manejar la ansiedad suscitada por las demandas excesivas, o incluso una reflexión sobre la forma en que se relaciona con las tareas que le sobrecargan; la implicación de su pareja - si la tuviera- en las áreas en las que ella la echa de menos: mejor comunicación, división del trabajo en casa, acuerdos en temas conflictivos...

· Dotar al sexo de placer y comenzar con tareas no exigentes y muy placenteras en las que necesariamente el coito está contraindicado. Al menos al principio, para más adelante ir enriqueciendo las tareas según la respuesta vaya siendo más apetitiva.

· Si tiene pareja, necesariamente debe estar vinculada a la terapia para que tenga éxito, ya que si no navega en la misma dirección que su pareja se convertirá en un lastre para el progreso.

Padilla acaba aconsejando que “si todo funciona menos el deseo, el mejor consejo es buscar ayuda en la terapia de pareja con alguien que pueda a su vez guiar en la sexualidad a ambos”.

Te puede interesar:

pareja salud
Loading...

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de InStyle?