Realidad o ficción

¿Por qué en verano aumentan el deseo y las ganas de practicar sexo?

Vivimos el verano como la época del año más loca, divertida y sexual. Pero, ¿por qué? Le preguntamos a un experto.

Actualizado a

El verano está a la vuelta de la esquina. Focalizamos nuestra ilusión en las inminentes vacaciones. Nos preparamos para enfrentar el calor. Nos echamos a las calles en busca del mínimo fresquito; para relacionarnos, para conocer gente, para ligar.

Tenemos en mente que es la época del año más sexual, pero podría tratarse de una leyenda basada en una simplista asociación: que el calor llama al calor. Así que nos pusimos manos a la obra y le pedimos a nuestro experto Raúl Padilla, psicólogo y sexólogo, que nos aclare un poco este razonamiento. Padilla, contesta contundente: “El calor por sí mismo favorece la percepción del estado de deseo, sobre todo al coincidir la señal externa con la que normalmente le precede, la interna”.

El motor del deseo

El calor: el combustible de la libido

Cuando nos sentimos predispuestos a mantener una relación sexual, tendemos a definir nuestro estado como ‘caliente’. Esto es así por mecanismos internos de nuestro cuerpo. Es la revolución hormonal que se produce cuando nos inspiramos -sexualmente hablando-. Esta inspiración –que podemos llamar atracción- hace que, al igual que nuestro rubor facial, otras zonas corporales nos hagan sentir que el calor se apodera de nosotros. “Y si el calor ya está ahí desde fuera, nos será más sencillo avanzar hacia el deseo”, comenta Padilla.

Si además del calor como un fenómeno físico -como el que se puede dar en una sauna o en un jacuzzi-, este calor lo extrapolamos al verano, que es la época del año más cálida, nos encontramos con más factores que ayudan al aumento del deseo.

interac

Factores que ayudan al deseo sexual en verano

Según Padilla, los factores que más ayudan a precipitar el deseo en verano son:

  • La larga duración de los días. “Esto hace que recibamos más luz solar con lo que tenemos las pilas serotoningérgicas más cargadas, lo que quiere decir una mayor predisposición a la búsqueda del placer y a la interacción”, dice Padilla.
  • La coincidencia con el periodo de vacaciones. La sensación vacacional e incluso la cercanía de las mismas, pone un granito de arena más en la expectativa de aprovecharlas en todos los sentidos.
  • La relajación. La disminución o la falta total de obligaciones
  • El aumento de interacciones sociales lúdicas que pueden acabar en una interacción sexual.

Los peligros inherentes al deseo estival

peligr

No es que existan verdaderos peligros solamente relacionados al sexo estival, aunque se dan situaciones peculiares en cada una de las estaciones como vimos en la primavera, realmente se pueden dar los que se den durante el resto del año, “aunque dándose en esta época de revolución, se pueden vivir de forma menos acuciante”, observa Padilla. Una estafa emocional, un embarazo no deseado o una ETS, parece que nos quedan más lejos cuando el sol brilla y tenemos todo el mes por delante, ¿no?

Si hablamos de la asociación al aumento de embarazos en verano, Padilla desmiente. Paradójicamente en los meses de verano no es donde más embarazos se producen, estos meses “en España suelen ser los otoñales septiembre, octubre y noviembre. La explicación a esto puede ser la pérdida de calidad del esperma durante el verano por el excesivo calor ambiental”, asegura Padilla.

“En verano te encuentras con otros alicientes como el tiempo libre y la luz, que nos hacen estar más activos y en conexión unos con otros”

El espermatozoide humano necesita una temperatura más baja que la corporal para poder tener la suficiente movilidad y calidad, y cuando la exterior supera la del cuerpo se produce un cambio en detrimento a la calidad espermática.

Con lo que debemos tener mucho cuidado es con las infecciones. La conjunción de muchas personas con poco tiempo para disfrutarlo todo y a menudo demasiada prisa como para buscar protección “puede desembocar en una vuelta al trabajo con un lastre no deseado, un suvenir que puede salir caro”, advierte.

parej

La mejor época del año para tener sexo


Si reproductivamente no es la mejor época para concebir, debido a la calidad del semen, en cierto modo sería la mejor época para tener sexo debido a las circunstancias vitales del resto del año, que no permiten tener la calma y la tranquilidad suficiente como para dedicarse a amarse sin prisas y por puro placer.

Aunque cada época del año tiene, a nivel sexual, cierto encanto único, “en verano te encuentras con otros alicientes como el tiempo libre y la luz, que nos hacen estar más activos y en conexión unos con otros”, dice Padilla.

Aunque hay personas que no disfrutan del sexo con calor, es más, lo detestan. No soportan la sensación del sudor, de agobio, el olor corporal... Para estas personas es un suplicio tener relaciones sexuales por encima de una temperatura determinada. En la mayoría de los casos, la base es la logística que esto conlleva. El deseo como tal puede estar, pero hasta que la temperatura no baja hasta los 23 grados, no se produce un paso a la acción.

superar el calor

Propuestas para realizar sexo desafiando el calor


Si eres de estas personas que con el calor te aplatanas y tu deseo se esconde a la espera de que bajen las temperaturas, hay múltiples soluciones para esto. El verano es una época muy acuática. “Podemos aprovechar el agua para tener relaciones satisfactorias y fresquitas teniendo en cuenta que, si es en piscina, el preservativo puede dañarse por los productos de limpieza del agua. En el mar o en agua dulce no tendremos mayor problema”, aconseja Padilla.

Compartir una ducha también puede dar mucho juego. De hecho, todos los juegos que quieras. Solo dale al grifo y déjate llevar. También jugar con hielo y así volver un poco loco a nuestro termostato en aras de acabar sin saber qué parte es agua y cuál sudor.

Esta época también invita a buscar “un lugar discreto al aire libre y disfrutar bajo las estrellas con la brisa liberadora de la noche”, apunta nuestro experto. Y, desde luego, no podemos olvidar el mejor aliado en verano, aunque nada ecológico, el aire acondicionado.

Te puede interesar:

pareja Verano Verano 2019
Loading...

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de InStyle?