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Julia Roberts, Kiefer Sutherland y la boda que nunca llegó a celebrarse

La pareja de actores se comprometió cuando ella vivía en pleno éxito por Pretty Woman pero su romance fue demasiado precipitado

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Kiefer Sutherland y Julia Roberts
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Para medio mundo, el hombre perfecto en la vida de Julia Roberts es Richard Gere. Eso será así por los siglos de los siglos, por mucho que la actriz reniegue de Pretty Woman. Aunque hubiera un 0,01% de posibilidades de que nunca más se emitiera la película que más veces han visto hasta los que dicen haberlo hecho "una o dos veces", tendríamos el plan b de Novia a la fuga, lo que quiere decir que seguiría sin haber debate. Ni Hugh Grant por muy buena que sea Notting Hill, ni siquiera George Clooney, y mira que Ocean Eleven dan bien en cámara los dos… Todo por culpa de aquel "Vivian!Vivian!" y esa escalada por la escalera de incendios ramo de flores en mano.

¿Qué tiene que ver Kiefer Sutherland en todo esto y por qué no ha entrado hasta ahora en esta ecuación? Que nos perdone el bueno de Kiefer, que ya nos habíamos olvidado de que esto es un tema que trata sobre una historia de amor vintage en la que él tiene -debería tener- el 50% del protagonismo. Porque, como llevas tratando de recordar sin éxito desde que has leído el titular, el actor y Julia Roberts mantuvieron una relación amorosa estable, de esas que se sí se muestran en actos públicos con apariciones y posados conjuntos. Pero claro, con el máximo respeto para Sutherland, lo tenía difícil para quedar en el recuerdo como novio de la "sonrisa de América" teniendo en cuenta el nivel de sus competidores, aunque estos lo fueran solo en la ficción. De hecho, pensándolo bien, ¿podrán considerar todavía Pretty Woman ficción quienes la han visto más de 20 veces (y sumando) en su vida?

Escena de la película Flatliners
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ALGO MÁS QUE UN ROMANCE DE JUVENTUD

Precisamente fue el año del estreno de la película que lanzó al estrellato a la artista nacida en el estado de Georgia cuando se conocieron ella y Kiefer Sutherland. Fue en el rodaje de la película Flatliners, de la que se acuerda todavía menos gente que de su romance con Roberts, y eso que fue el siguiente papel protagonista de esta tras la archimencionada Pretty Woman. Ambos llegaron a dicho rodaje recién salidos de una relación amorosa anterior -él se había divorciado de Camelia Kath, y ella había roto con Dylan McDermott-, y parece que surgió la química de forma bastante rápida entre ambos porque no tardaron demasiado tiempo en presumir de que estaban saliendo juntos.

En agosto del mismo año 90, aparecieron juntos en el preestreno de Young Guns II con dos looks a juego, con sendas americanas oversized. La de ella, combinada con un cárdigan, podría ser perfectamente adaptable al armario femenino del 2020. Lo suyo corrió demasiado probablemente. Esa es la conclusión que se saca una vez repasada la historia desde la distancia. Se ve que Julia no podía sacarse a Edward Lewis de la cabeza, como les pasa a muchas treinta años después. Bromas aparte, Roberts y Sutherland se llegaron a comprometer. Es más, la boda estuvo planificada para julio de 1991, pero no llegó a hacerse realidad. Ambos lo anunciaron en un escueto comunicado firmado de mutuo acuerdo días antes de la fecha prevista en el que hablaron de boda pospuesta, pero nunca más tuvimos noticia de que pudieran retomar sus planes.

Kiefer Sutherland y Julia Roberts en un estreno de cine
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Se dramatizó mucho en la prensa norteamericana sobre aquello, seguramente muy influenciada por sus deseos de ver a Julia Roberts como novia, teniendo en cuenta que era la estrella del momento. Pero los dos protagonistas de la historia contaban apenas con 23 y 24 respectivamente en el año 91, y de alguna forma debieron darse cuenta a tiempo que estaban corriendo demasiado. Mejor dicho, fue ella la que se percató de aquello si uno revisa las confesiones que ambos han hecho al respecto desde entonces. Roberts en primera instancia reconoció que, simplemente, ambos pensaron algo así como que "esto no es adecuado para ninguno de nosotros", pero esto no debía ser del todo cierto a tenor de lo que Sutherland le dijo muchos años después a la revista Rolling Stone en el año 2005: "Elogio a Julia por ver lo jóvenes y tontos que éramos, incluso en el último minuto, tan dolorosos y difíciles como lo fueron. Gracias a Dios que lo vio".

Esto encaja mejor con lo que Roberts confesó entre las dos declaraciones mencionadas a Entertainment Weekly, cuando se mostró molesta porque Kiefer pareciera la víctima de ruptura, como si ella le hubiera dejado tirado en el altar. En el ambiente quedó para siempre un rumor que sonó con fuerza de una supuesta cita del actor londinense con una bailarina cuando estaba prometido con Roberts…

ADIÓS A LOS PLANES DE BODA

Sea como fuere, Sutherland parece que finalmente entendió la decisión de la ganadora del Oscar de cancelar su boda. "Creo que se necesitó mucho coraje, para poder decir: 'No puedo hacer esto'", admitió el inglés en una charla cara a cara con el periodista Jess Cagle. En esa misma conversación, Sutherland se refiere a la tremenda fama que le vino a Roberts por el éxito de Pretty Woman como uno de los causantes de que lo suyo fracasara, aunque fuera de forma indirecta: "Éramos jóvenes y ambos estábamos muy enamorados. Podría decirse que era la mujer más famosa del mundo, y esta boda que se suponía ser algo entre nosotros dos se convirtió en algo demasiado grande ", explicó.

Tal fue el fenómeno Julia Roberts que en apenas un año pasó a ser la más famosa de los dos cuando la estrella reconocida al comienzo de su relación era él. No sabemos si se inspiró en este episodio de su vida para meterse en el papel de la exitosa Novia a la fuga, pero desde luego se dan un aire ambas situaciones. Cuando se estrenó esta peli, eso sí, Roberts ya se había casado y divorciado de Lyle Lovett, osea que background en la materia había acumulado de sobra.

Kiefer Sutherland y Julia Roberts en la película Flatiners
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Seguramente aprendió bien de todo aquello porque su siguiente paso hacia el altar fue definitivo, ya que casó en 2001 con Danny Moder, director de fotografía de la película The Mexican, rodaje en el cual se conoció la pareja. De su relación nacieron tres hijos en la década de los dosmil: los gemelos Hazel y Phinnaneus en 2004 y Henry en 2007.

Kiefer Sutherland, en cambio, se casó por segunda vez en 1996, pero la historia también acabó en divorcio. Seguramente a Danny Moder le dé igual, pero por muchos años que consiga mantener viva la llama de su matrimonio, nosotras no podemos quitarnos de la cabeza a Julia comiendo fresas con Richard mientras disfrutan de una película… Lo sentimos, Kiefer; lo sentimos, Danny. Es injusto, pero es lo que hay. Y si tenéis quejas, reclamádselo a Telecinco por habernos puesto en bucle la película durante décadas.

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