Entrevista

Anna Castillo prefiere la raya del ojo al pintalabios, ¿a que te suena?

Anna Castillo, una de las favoritas para ganar el Goya a la mejor interpretación femenina, tiene claro cuál s su beauty look. Hablamos con ella de belleza, de cine y de madres.

Actualizado a

INSTYLE ANNA CASTILLO F04 104 RGB

Vista así, al natural, Anna Castillo tiene más que ver con Susana, la extrovertida adolescente de La llamada, que con la contrita Leonor, protagonista de Viaje al cuarto de una madre. Interpreta a una joven que desea marcharse de casa y cortar de una vez por todas el asfixiante cordón umbilical que la mantiene unida a una madre sobreprotectora (Estrella, a la que da vida Lola Dueñas).

Por su participación en esta ópera prima de Celia Rico, la actriz ha vuelto a conseguir una nominación a los Premios Goya 2019. Puede ser el final de un año en el que hemos visto a Anna Castillo triunfar por todo lo alto en los Premios Feroz y lucir el vestido más bonito de la alfombra roja de los Premios Gaudí.

INSTYLE ANNA CASTILLO F01 065 RGB

Durante la entrevista, Anna ríe a carcajadas y habla sin pelos en la lengua. #Nofilter podría ser su hashtag vital: lo mismo habla de sus amigos los Javis que de su vida ‘festivalera’ en un piso compartido en Malasaña, en el centro de Madrid. O de su reciente (y primera) relación con una chica. O de que con un determinado maquillaje se ve “muy china” (y eso ella siempre lo evita; china la llamaban de pequeña) y con otro, que engrosa las cejas bastantes milímetros, parece “un señor”. Todo espetado con mucha simpatía y muchas risas, así que ¡oído cocina!

La rutina de belleza de Anna Castillo

Ya que estamos con un tema de belleza, ¿te empleas a fondo o pasas de puntillas por los cuidados?

Intento, sobre todo, lavarme muy bien la piel porque me maquillan por trabajo cada día. Me gusta tenerla limpia e hidratada. Y, cuando me maquillo, siempre me hago la raya del ojo y luego la mancho, me pongo máscara de pestañas, cacao y ya, a correr. Es lo que llevo haciendo desde que tenía 14 años.

INSTYLE ANNA CASTILLO F03 004 RGB

¿Tienes referentes en cuestiones de moda?

No, pero porque no soy muy entendida. Veo imágenes que de repente me encantan y al día siguiente las tengo en mente para hacerme un look. No lo pienso demasiado. Intento sentirme guapa pero cómoda.

De un musical a un relato intimista. ¿Qué te atrajo de Viaje al cuarto de una madre?

Me pasaron el guion antes de hacer la prueba, que es algo que normalmente no ocurre, para que entendiera lo máximo del personaje. Cuando lo leí me emocioné muchísimo. No tengo nada que ver con Leonor, la protagonista, pero era capaz de identificarme con sensaciones, con miedos, con aspectos de la relación que tiene con su madre. Se lo dejé leer a la mía y le gustó mucho. Me dijo que le encantaría que hiciera la película.

La directora, Celia Rico, pedía “mucha finura y dominio de las emociones”. ¿Cómo te preparaste?

Celia quería que todo fuese muy pequeño, porque realmente la película es tan intimista que parece que estés viendo por una rendija lo que está pasando. Me preparé entendiendo mucho a Leonor. Ella es muy distinta a mí, pero me imaginé lo que podía ser estar arropada por una madre que te cuida, te abraza, crea un ambiente de mesa camilla, de calor, de caparazón, de nido. Es como volver a ser niña de nuevo.

¿Tiene que ver que la directora sea una mujer para pedir estos matices?

Se trata de tener otro tipo de sensibilidad. Los Javis, por ejemplo, con los que he trabajado mucho tiempo, también exhiben otro punto de vista sobre las cosas. Celia es supersensible, muy lista, tiene claro lo que quiere y es muy curranta. Había algo en ella que te contagiaba.

INSTYLE ANNA CASTILLO F03 009 RGB

A propósito, ¿cómo fue tu salida del nido?

Con 19 años me instalé en Madrid. Al principio iba mucho a Barcelona y luego cada vez menos, con lo cual fue progresiva y estuvo bien. Siempre hay un choque psicológico cuando te vas de casa. Pasas de vivir con las mismas personas –en mi caso, mis padres y mi hermana (de 19 años)– a tener que apañártelas sola a nivel emocional. Cuando vuelves a verles piensas ‘ay, ay, ay, ¿ahora dónde encajo?’. Algo se descoloca y volver a colocarlo cuesta. Ahora todo está en orden. Somos una familia muy apegada. Mi madre es la entrega total, pero en absoluto cargante.

¿Cambiaron tu habitación? Porque hay madres que la conservan intacta tras la marcha de los hijos...

Mira, no, la mía la transformaron. Fueron prácticos hasta en eso (risas).

¿Cómo han vivido tu decisión de ser actriz?

Interpretaba desde que era pequeña porque me divertía muchísimo. Era mi juego favorito. Y eso mi padre y mi madre lo veían. En una ocasión hice una figuración en El perfume (Tom Tykwer, 2006), una película que se rodó en Barcelona. Tendría unos 9 años y mi madre alucinaba con lo feliz que me veía. Pensaba: ‘Bueno, a lo mejor tiene que seguir estudiando interpretación, porque le encanta’. Yo le dije que sí, que quería hacer películas, y me buscó una agencia de actores. Me ayudaron muchísimo. Estudié hasta tercero de psicología porque me gustaba y no tenía claro que pudiese vivir de la interpretación. Hasta que me vi en Madrid, ‘currando’ de viernes a domingo… Y entonces lo dejé.

INSTYLE ANNA CASTILLO F02 071 RGB

En otra ocasión nos contaste a InStyle que te hubiese gustado estudiar nutrición. ¿Ha habido algún avance?

Me he dado cuenta de que en las épocas en las que trabajo mucho cocino menos, pero sí, me sigue encantando la nutrición, la comida en general, cocinar… Ahora, con todo lo que sé de mí, estudiaría algo de nutrición seguro.

¿Y cocinas para amigos?

No, no, ¡qué miedo! No me atrevo, pero sí suelo decir: ‘Vamos a hacer una cena en mi casa y que cada uno traiga lo que quiera’. Y ahí es cuando aprovecho para currarme bien lo mío.

Con los Javis, Macarena (García), Brays Efe... ¿Has estrechado lazos fuertes que parecen trascender la amistad?

Sí, son mis amigos, pero va más allá. Cuando llegué a Madrid me sumergí en el mundo de La llamada y encontré a unos colegas supercercanos: Macarena, Belén (Cuesta), los Javis, Gema, regidora de La llamada y que ahora es mi compañera de piso... Son mi familia.

Has grabado una canción con Pau Donés, de Jarabe de Palo. ¿Te pica el gusanillo de la música?

Como en La llamada cantaba, pues a menudo me proponen cositas relacionadas con la música. Daniel Écija, el creador de Estoy vivo, me llamó para ver si quería hacer la cabecera de la serie con Pau. Dije que sí, porque siempre he sido muy fan suya. Lo de cantar es algo que a veces me sale. Me apasiona desde pequeña, pero no como para hacerlo a nivel profesional ni nada de eso porque no es lo que mejor hago. Me lo paso bien y ya está.

Has ganado un Goya y has vuelto a estar nominada. ¿Qué supone recoger un premio?

No lo sé muy bien; solo he logrado ese. Cuando lo gané lo dejé encima de la mesa y lo tuve ahí como dos semanas. Luego ya lo puse en un mueble debajo de la tele al lado del wifi. Supone una alegría gigante en el momento. Toda la gente que te conoce desde que eres un bebé te felicita, se acuerda y se alegra. Eso es increíble. Los dos días después del Goya son muy bonitos. Luego se te olvida, porque la vida continúa y sigues currando, pero de repente te vienen recuerdos y resulta agradable. Es como una caricia del momento.

¿A quién lo agradecerías ahora?

A un montón de gente. A los Javis por todos estos años y por el equipo que, gracias a ellos, he tenido la oportunidad de conocer, a Iciar Bollaín por darme El Olivo, ahora a Celia porque creo que esta película me va a traer (me las ha traído ya) muchas alegrías personales. Tengo muchísima suerte. Me estoy juntando con gente muy buena…

Te puede interesar:

Actrices maquillaje

Celebrities

Loading...

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de InStyle?