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¿Puede el ayuno intermitente ayudarte a no engordar esta Navidad?

Dos expertos nos dan las pautas para manejar las "grandes" comidas de las fiestas y disfrutarlas con equilibrio.

Ayuno intermitente
Gtres

Si giras la cabeza, seguro que encuentras a alguien en tu oficina que lo practica: esa compañera o compañero que se sienta en su silla, no come (tampoco ha desayunado) y realiza la primera comida del día tras la jornada laboral. A esta rutina -convertida ya en un estilo de vida- se la conoce como ayuno intermitente y gana adeptos porque no es una dieta más de moda. “Podemos definirlo como períodos cíclicos de no ingestas de alimentos con repercusión energética. La evidencia científica reciente muestra cómo bien dirigido puede llegar a ser interesante en patologías como el cáncer y enfermedades metabólicas, entre otras”, desvela Francisco Javier Real del Valle, graduado en Nutrición Humana y Dietética y fundador de NutriPsicoGen.

¿Útil en tiempo de festejos?

Los expertos tienen comprobado que es el periodo navideño -por encima de los otros dos “parones” del año, Semana Santa y verano- el que más altera nuestros hábitos, con su consecuente reflejo en la báscula. “Si eres de las personas que han hecho sus deberes durante todo el año, se ha cuidado, ha comido bien y ha hecho ejercicio, no tienes nada por lo que preocuparte. Disfruta de la comida porque las fiestas duran tan poco que las transgresiones dietéticas, si te afectan, lo harán de forma mínima y probablemente recuperarás tu peso habitual al volver a tus buenas costumbres”, asegura el doctor Leo Cerrud, experto en medicina estética y nutrición. ¿Qué ocurre? Que el 80% de los mortales no somos tan rigurosos y acabamos echándonos unos kilos al cuerpo en Navidad. El ayuno intermitente, bien hecho, puede ser de ayuda.

  • El cuándo. Durante las fiestas hay eventos “inevitables”, como cenas de empresa, Nochebuena o Nochevieja, además de que, en general, se respira un ambiente permisivo con el alcohol, el azúcar y las comidas copiosas. “Mi consejo es que practiques el ayuno intermitente entre fiesta y fiesta. Una semana de diferencia entre ellas es tiempo suficiente para compensar”, apunta Leo Cerrud.
  • El cómo. “Hay mil formas de realizar el ayuno; cada persona tiene la suya”, añade Cerrud, para quien el más sencillo es 16/8, es decir, 16 horas de ayuno y 8 de alimentación (ya pasamos ocho horas durmiendo y sin comer, así que es cuestión de retrasar la primera comida unas seis horas para alcanzar las dieciséis). También existen el intermedio, 20/4 (misma relación de ayuno/comida, lo que permite hacer una comida al día o dos como mucho); el ayuno en días alternos; o el ayuno 12/12 (dejar pasar doce horas entre comidas durante el día, por ejemplo no comer nada de 8 de la mañana a 8 de la tarde).
  • ¿Es para todos? Sí, aunque no todo el mundo lo puede hacer, recalca el experto. “No comer nada durante 6, 8 ó 10 horas requiere mucho de fuerza de voluntad, tener claro los objetivos, no padecer ningún tipo de ansiedad o relación dañina con la comida y, por supuesto, no comer desaforadamente cuando acaba el periodo de ayuno”.
  • Consejos. Otra manera de mantener el peso a raya en Navidad es eligiendo los días de “pecado”, que en realidad son tres o cuatro. “El resto, hasta Reyes, puedes intentar comer ligero, vigilar los hidratos, y, si te animas, hacer ayuno. Así podrás transgredir sin problema los “días malos”. Es la famosa ley de la compensación”, subraya Cerrud.

Una conclusión personal

Hay mucha implicación psicológica en el ayuno intermitente, y en ello incide Francisco Javier Real del Valle: “ Trato casi a diario a personas (una alta tasa de adolescentes) con muchísimas dudas e inquietudes, por lo general erróneas, sobre este concepto. Nunca trató de quitar la idea de iniciarse en este fascinante mundo, pero sí explico los beneficios y perjuicios que puede llegar a tener si no se realiza adecuadamente. Es una herramienta nutricional que requiere el estudio personalizado e integral del paciente, donde se valora la idiosincrasia del mismo y se mantiene un estudio continuo de su composición corporal. Personalmente, lo practico bajo lo anteriormente descrito”. Y recalca: “Considero que estas fechas son para disfrutarlas con amigos y familiares y no dar demasiada importancia al peso, intentando mantener un equilibrio entre el placer y lo saludable. Es el trabajo constante del año el que nos permite llegar a la festividad sin temor a la báscula”.

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