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Greta Fernández: "Instagram me preocupa por la gente joven: siento que crean ídolos, imágenes del éxito y de la felicidad que no son reales"

La actriz recorre los escenarios más instagrameables de la capital francesa con looks de la colección Métiers D'Art 2022 de Chanel. Tres meses viviendo en la ciudad le han hecho amarla.

Greta Fernández en InStyle para Chanel
Vídeo: Xabi Goitisolo Fotografía: Javier Biosca Realización: Francesca Rinciari

Chaqueta y falda en lentejuelas multicolor; top en lana cashmere y chokers en metal, resina y piel. Todo, de la colección Chanel Métiers d'Art; (chanel.com).

Chus Salido
Chus Salido

Redactora Jefe

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"He venido a París para estudiar francés”, nos cuenta la actriz Greta Fernández (Barcelona, 1995) vía telefónica cuando le preguntamos acerca del repentino cambio de latitud en su vida. “Me encantaría quedarme, pero vuelvo a España en mayo”, puntualiza. “La verdad es que estoy muy feliz; me ha sentado bien mudarme para desconectar un poco. Tenía ya ganas de otro ambiente, otra gente, otra manera de afrontar las cosas”.

¿Le estás sacando provecho a la estancia? El francés es difícil. Vine a hacer un curso intensivo; he estado dos meses en una escuela y luego ya con clases particulares, para hablar. Greta Fernández no sabía nada de nada y ahora ya sabe un poco. Estar aquí me parece más divertido que ponerme a estudiar el idoma en Madrid, la verdad. Espero que me abra la posibilidad de trabajar fuera, porque al final es lo que quiero. Sé ingles (con 16 años hice un curso de interpretación en Harvard; agradezco mucho que mis padres me pusieran las pilas con el idioma desde pequeña) pero cuantos más sepa, mejor. Mi próximo reto es aprender también a hablar italiano.

Fotografía: Javier Biosca Realización: Francesca Rinciari

Jersey en lana de alpaca multicolor; falda en piel metalizada; pendientes en metal y resina; collares en metal, resina, piel y cristal y brazaletes en metal y resina. Todo, de la colección Chanel Métiers d'Art 2022. Reloj Première Velours en oro amarillo y titanio, esfera con diamantes y brazalete en caucho negro, de Chanel Horlogerie; (chanel.com).

Seguro que algo se te habrá pegado del chic parisino (aunque tú ya atesoras un chic natural). Por lo menos lo parece tras haber sido testigos de este shooting con Chanel. Es que Chanel es París. De pequeña, mi abuela, la madre de mi papá, era muy de regalar Chanel nº 5 cuando cumplías 18 años. Igual que los pintalabios de la firma. Ya sé que no estoy hablando de moda, pero es que yo entonces no tenía acceso a las prendas de Chanel (risas). Eso sí, siempre he tenido el perfume y el labial rojo en casa. Chanel me recuerda al chic francés, a la elegancia; es delicado, hecho con mucha clase y gusto. Y lujo. Me encanta; me parece un sueño poder ponerme sus looks.

¿Dirías que tienes un sentido elevado de la moda? Lo que me gusta es encontrar cosas nuevas. Pero es cierto que siempre me ha encantado la moda. Y en ese aspecto en París estoy muy contenta porque siento que me puedo divertir más. En Madrid la gente es muy aburrida vistiendo. Yo me considero atrevida, aunque no una de las personas más atrevidas del mundo. Pero si estoy en Madrid y me apetece llevar un sombrero y vestirme de naranja y amarillo, lo mismo me da como cosa. En París puedo tirarme a la piscina.

Cambiando de tercio, tienes varios proyectos por estrenar. Llegarán casi a la vez. La serie Santos y las películas Unicornios y El frío que quema. Lo último que estrené fue La hija de un ladrón... ¿Hace cuánto? ¿Dos años? Lo que pasa es que luego me pilló la pandemia y después, en febrero del año pasado, rodé El frío que quema. Tras ella llegó Santos, con Raúl Arévalo y donde interpreto a una policía sexy, fíjate lo que te digo (risas). Y Unicornios es la primera película dirigida por Álex de Lora. Tenía ganas de hacer algo actual, un personaje que se acercara más a mí. Aquí soy una chica de hoy en día con cierta incapacidad emocional. Le cuesta lidiar con las situaciones, con las frustraciones, con lo que quiere hacer... Es un personaje que está un poco perdido y , en mi opinión, hace todo lo que no tiene que hacer para estar mejor.

Fotografía: Javier Biosca Realización: Francesca Rinciari

Top y falda en seda estampada; zapatos en piel de becerro bicolor; cinturón en metal y resina; pendientes en metal; collares en metal, resina y cristal y brazalete en resina. Todo de Chanel.

 

En 2019 lo ‘petaste’ y luego vino un ligero parón. De todo se aprende, imagino. Yo antes de estar, no estaba. No he vivido ese tipo de fama que de la noche a la mañana te convierte en estrella, eso que te hacen los medios de comunicación que te colocan en un pedestal y luego, a ver cómo bajas de él sin pegártela. Antes de La hija de un ladrón, de Elisa y Marcela o de la Concha de Plata en San Sebastián recorrí un camino muy largo para conseguir hacer una película o un personaje con un poquito de responsabilidad. Me fue bien, pero no gané todos los premios, gané uno (risas). Estuve nominada y no me los dieron. Quieres que te los den y te metes una hostia cuando no es así, pero también te baja un poco a tierra y te das cuenta de que lo importante es seguir adelante, continuar trabajando, porque los premios los otorgan las personas y no hay que darles mas bola. Al final, lo maravilloso es que te lleguen propuestas. Cuando no recibes nada es muy duro. Pero soy joven y no tengo una familia a la que dar de comer; solo un piso que pagar. He aprendido a tener paciencia.

Una lección muy necesaria. Yo creo que sé escoger lo que es bueno para mí, aunque haya momentos en los que no puedas elegir. Y también he aprendido a no tener miedo, a calmarme y construir un camino que me guste y en el que confíe. Intento seguir enamorada de una profesión a la que me dedico porque me apasiona. Depende de lo que busques, pero a mí me resulta natural escoger una senda que me lleve a un lugar en el que no me vuelva loca.

O sea, que jamás te has visualizado en un trabajo de los ‘de 9 a 5’. No me desagrada el ritmo del cine; no lo paso extremadamente mal. Sé que hay quien lo sufre mucho, aunque no es mi caso. Cuando sufro es cuando me dicen que no a un proyecto que me gusta mucho. Ahí, sí. Pero tengo mucha confianza en mí misma y creo que si ahora no toca, pues no toca. No me frustro demasiado. He aprendido a lidiar bien con los noes, con los síes, con los ritmos de esta profesión porque estoy convencida de que tienes que aprender a vivir con ello.

Fotografía: Javier Biosca Realización: Francesca Rinciari

Chaqueta y pantalón en algodón con detalle de incrustaciones; cinturón en metal y resina; pendientes en metal y collares en metal, resina y cristal. Todo, de la colección Chanel Métiers d'Art 2022; (chanel.com).

En las entrevistas se te pregunta mucho por tu padre, el actor Eduard Fernández, pero poco por tu madre, la escritora Esmeralda Berbel Perdiguero. Es una persona supercreativa. Bueno, toda mi familia es muy creativa. Mi madre transmite mucha paz; entras en su casa y ves que es superespecial. Tiene algo como medio hippie que a mis amigas les encanta. Siempre me ha dejado espacio para desarrollar mis emociones, para permitirme a mí misma; cosas del tipo de “si no tienes apetito no comas; si estás cansada, duerme”. Mis padres son personas muy emocionales, para bien y para mal (risas). Desde pequeña me han dado mucho espacio en casa para hablar de lo que me pasaba y nunca han juzgado las emociones. Yo tengo muchas amigas a las que les han repetido una y otra vez aquello de “no llores”. ¿Por qué? ¿Acaso es algo malo? No pasa nada por llorar; sentirse triste o vulnerable está bien; contar lo que te pasa está bien; decir que has hecho algo mal está bien, es sano; pedir perdón... Esas cosas. Mi madre en esto ha sido una maestra. Y luego es una excelente escritora; soy su fan número uno. La verdad es que en casa de mis padres había una mezcla de cine, literatura... Mi padre también pinta; de hecho, mi abuelo era pintor. Había una cosa muy mágica.

¿Crees que has inspirado alguno de los libros de tu madre? No. Sus escritos son más bien autobiográficos. Sí que me ha dedicado algunas poesías, lo que me parece muy bonito. Por cierto, en breve sacará un libro nuevo y la portada es una foto en la que salgo yo y que me hizo mi mejor amiga. Pero es una silueta, así que realmente nadie sabrá que soy yo....

Nos han contado que te encanta que te hagan fotos... y también hacerlas. Ahora hago menos, pero siempre me ha gustado la fotografía. Mucho. Y disfruto posando, aunque me canso, cosa que no me ocurre tras una cámara. Pero sí, lo paso bien delante y detrás.

Y sin embargo dices que Instagram te deja el cerebro vago. Es que estamos todos atontados, y yo me incluyo. Las redes han acabado creando un tipo de cine, un tipo de series y de historias incluso.Y no pasa nada, pero Instagram me preocupa por la gente joven: siento que crean ídolos, imágenes del éxito y de la felicidad que no son reales.

Fotografía: Javier Biosca Realización: Francesca Rinciari

Cárdigan en cashmere y botones en metal; falda en organza con detalle de logo; pendientes en metal; collares en metal, resina y cristal; brazaletes en metal y resina y lazo para el cabello en seda. Todo, de Chanel Métiers d'Art 2022. Reloj Première Velours, en oro amarillo y titanio, esfera con diamantes y brazalete en caucho, de Chanel Horlogerie.

Eres una persona que se moja. ¿En qué te mojarías ahora mismo? Estoy un poco desconectada, aunque hace tiempo que flipo con la política porque me parece que da mucha vergüenza y hay demasiada falta de respeto. Isabel Díaz Ayuso, en mi opinión, solo hace cosas absurdas. Lo que pasa con su hermano y luego toda esa masa de gente siguiéndola hasta el fin del mundo... No entiendo qué nos ocurre. Me molestan mucho aquellos que dicen que todos los políticos son iguales porque no es verdad. No quiero insinuar que yo vaya con un político al fin del mundo, pero se está poniendo todo tan en los extremos que te tienes que posicionar. Me alucina Vox, un partido evidentemente racista, evidentemente homófobo y evidentemente machista que está votando contra todas las propuestas que buscan el bien de los ciudadanos menos favorecidos. Hay cosas que me flipan, como también que la gente no entienda o esté en contra del feminismo. O que digan aquello de “bueno, mientras sea para la igualdad... ” ¿Y en qué momento no lo es? Cuando se habla de feminazis, una palabra horrorosa, de mujeres que están contra el hombre... habrá algunas, pero no es lo habitual. Hay hombres que no hacen el mínimo esfuerzo por entender y solo dicen tonterías. Yo soy superfeminista, eso es así.

Hablas de lo que te disgusta pero, ¿qué te hace feliz? Me gusta comer. Y cuidarme. Me cuido mucho la piel y en cuanto puedo me doy un masaje, voy al fisio y estoy muy atenta a lo que mi cuerpo necesita. Entrenar es un tema que cojo y dejo todo el rato. En París sí estoy entrenando y me sienta superbien. Lo cierto es que tengo mis disciplinas, aunque a veces las olvido y si me apetece quedarme en casa, cocinar y ver una serie, lo hago. Y me gusta dormir. Si estoy muy cansada puedo dormir 12 horas seguidas. Dormir, comer y cocinar. Cosas básicas.

¿Qué proyectos tienes para los próximos meses? El primero, insisto, hablar bien francés. Estoy en ello. Mis amigas vinieron a celebrar mi cumpleaños conmigo a París y me trajeron dos libros que me regaló mi madre: Les Prenoms Epicenes, de Amélie Nothomb, y El amante, de Marguerite Duras. Y mi reacción fue: “mamá, qué esperas. Hasta que yo pueda leer un libro en francés...” Pues ayer cogí uno de ellos, leí un par de páginas ¡y lo entendí prácticamente todo! Así que voy bien. Aparte de esto, en julio ruedo la película de Paula Ortiz basada en la novela La lengua en pedazos. Está protagonizada por Asier Etxeandía y Blanca Portillo y yo tengo un papel pequeñito pero bonito, que me hace mucha ilusión. También estoy pendiente de otras cositas que aún no te puedo decir. Ojalá salgan. En ello, también te digo que soy muy afortunada, que me llegan cosas que me interesan (cada vez más). Me gusta escribir.... pero no, no me imagino haciendo otra cosa.

Fotografía: Javier Biosca Realización: Francesca Rinciari

Vestido en lana, crepé de seda y bordados; pendientes en metal y resina; collares en metal, resina, piel y cristal; brazaletes en metal y resina y lazo para el cabello en seda. De la colección Chanel Métiers de'Art 2022.

Greta lleva Rouge Allure L'Extrait tono 818 Rose Indépendant en los labios y Les Beiges Eau de Blush tono Intense Coral y Baume Essentiel Ensoleillé en las mejillas. Para las uñas, se ha elegido La Base Camelia. De Chanel; (chanel.com).

Maquillaje y peluquería Miguel Ángel Gómez Tragacete (One-off Artists) para Chanel.

Asistente de realización Piluca Valverde.

Asistente de fotografía Enrique Escandell.

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