#InStyleAbril

Amaia Aberasturi, ¿quién es la actriz de moda en España?

Su nombre está en boca de todos. La actriz vasca AMAIA ABERASTURI, protagonista de Akelarre, película ganadora de cinco premios Goya, afronta ahora el dilema de elegir entre sus dos vocaciones: la interpretación y la enseñanza.

Amanda Lago.

Actualizado a

"Creía que Akelarre iba a ser una película potente porque el guion me parecía bueno ya antes de empezar. Durante el rodaje no me paré a pensarlo, pero cuando vi el resultado final me encantó y me di cuenta de que esto tenía futuro”, confiesa Amaia Aberasturi (Gautéguiz de Arteaga, 1997) acerca de la película sobre la caza de brujas en el País Vasco que la ha catapultado, casi de un día para otro, al Olimpo del cine español. La entrevista tiene lugar antes de la entrega de los Goya, a los que ha sido nominada. “Estoy alucinando. Yo, mi familia y todos los que se encuentrar a mi alrededor”, dice.

"La crítica ha descrito Akelarre como una película feminista. Sin embargo, la sombra del hombre es alargada, tanto gracias al inquisidor (el juez Rustegui, intepretado por Alex Brendemühl) como a esos ausentes (padres, novios... ) a los que las acusadas encomiendan su salvación. Es una película feminista, pero el hombre tiene también su peso porque sin él no existiría la trama. A través de su inocencia es como las chicas consiguen entender lo que la figura masculina, en este caso el juez, pretende. Mi personaje tiene 16 años, no sabe lo que quieren de ella, pero desde la inocencia va entendiendo lo que el hombre le está pidiendo. Siempre se dice eso tan manido de que todas las mujeres somos un poco brujas y a veces incluso en sentido peyorativo. Sí, no se dice “eres un brujo”.... Esta película quiere darle la vuelta al concepto, derribar ideas del patriarcado y ver lo de ser bruja como algo positivo, mujeres que intentaron escapar de la represión que el hombre puso sobre ellas. Akelarre es otro ejemplo de que el cine vasco está lleno de historias intimistas que nos cautivan cada vez más. Vivimos un momento bueno. Handia, Loreak... venimos de películas potentes. No sabría decirte el porqué de su éxito. Se trata de historias sencillas hechas por equipos compactos donde hay mucho trabajo de puesta en común... Y aunque se ubiquen en el País Vasco intentamos darle un componente universal".

Entre toda lluvia de albanzas y nominaciones recibidas, ¿recuerdas cuál fuel piropo que más te agradó? Te diría que ha venido de mis padres, quienes siempre me han insistido en que haga lo que me gusta, que yo valgo para esto. Soy una persona muy introvertida, pero cuando me subo a un escenario gano confianza en mí misma. Al ver que la interpretación me hacía feliz, me hacía grande, me han apoyado. El que confiaran ha hecho que yo también crea en mí.

Tú bailabas, ¿no? Desde pequeña. De hecho, una de las personas más importantes en mi vida es Rosa, mi profesora de danza, que también confió en mí. El baile fue con lo primero que dije “qué bien me siento”. Hasta que descubrí la interpretación y entendí que lo que yo quería era transmitir cosas. Pero sigo bailando; me hace crecer como actriz.

Amaia Aberasturi, de Akelarre, para InStyle
Fede Delibes.

La actriz de Akelarre posó para InStyle. 

La mirada gráfica se logra con Les 4 Ombres, Nº 372, Bouquet Ambré, y la máscara de pestañas Le Volume, Nº10 Noir. Ambos, de Chanel; (chanel.com).

Realización: Francesca Rinciari

En una entrevista contabas que lo que más echabas de menos cuando estudiabas Educación Infantil en Madrid era a tu caballo. He montado desde pequeña. Tras dejar Madrid decidí que quería vivir en el País Vasco y viajar cuando me tocara trabajar. Soy muy vasca y me encanta mi tierra. Ahí me compré un caballo. Después del confinamiento, lo primero que hice fue ir a montar, pero me caí, me rompí el brazo, el hombro, el pie... Un desastre. Llevo tres operaciones en el pie. Ahora intento estar a tope con la rehabilitación, pero tengo la agenda hasta arriba entre fisioterapeutas, cirujanos, trabajos, entrevistas....

Una época crítica para andar metida en hospitales. La última operación fue en diciembre. Empaticé mucho con todas esas personas a las que les toca estar en el hospital en tiempos así. No pueden venir a visitarte, hay horarios estrictos... No lo piensas hasta que no te toca. De todo se aprende.

¿Qué hace que te sientas a gusto? Cosas muy sencillas. Estar cerca de mi familia, los días de sol, ir a la playa, caminar descalza sobre la hierba, el viento en la cara...

¿Y la moda? ¿Te hace feliz? Me gusta. Lo que ocurre es que me encanta estar cómoda, hacer el tonto y si estoy guapísima a lo mejor no puedo (risas). En mi día a día voy con vaqueros, camiseta, deportivas... Me gustan los vestidos porque si me los pongo no tengo que pensar mucho. Y me inspiro en las revistas , viendo estilos diferentes y cómo la moda nos define. Ahora que hago shootings descubro cosas que hace un año no me pondría. Por ejemplo, nunca me hubiera imaginado que algún día iría vestida de Chanel y, mira, aquí estoy hoy. Me fascina la firma; su ropa me parece superelegante y creo que sus propuestas me pueden favorecer.

Perteneces a la generación que se supone va a cambiar el mundo. ¿Estás en ello? Hay personas que tienen un pensamiento crítico muy potente y otras que no y no sé a qué se debe. Pero es algo que hay que fomentar y el cine es una manera de hacer pensar a la gente. Akelarre está en esa línea, en invitarte a reflexionar. Lo bueno del pensamiento crítico es que, opines lo que opines, puedes defenderlo con argumentos. Siendo profesora de Educación Infantil lo intento con los niños: hacerles pensar desde pequeños, escuchar lo que me tiene que decir y que se pongan en el lugar del otro.

Has empezado a rodar la serie Bienvenidos a Edén para Netflix pero, ¿te ves ejerciendo como profesora en el futuro? Sí. Ahora mismo elijo ser actriz , aunque si veo que la intepretación no me hace feliz o es incompatible con vivir en mi entorno o con mi familia, retomaré la enseñanza

Más Sobre...

Loading...

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de InStyle?