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Esta teoría podría explicar por qué es tan difícil bajar de peso

¿Tenemos realmente un 'set point' o punto de ajuste en lo que a peso se refiere?

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Esta teoría podría explicar por qué es tan difícil perder peso

Te quitas cinco kilos. Los vuelves a coger. Te suena, ¿verdad? Es una experiencia común para muchas personas que intentan perder peso. De hecho, hay estudios que afirman que esta gente suele recuperar los kilos que había bajado y, de hecho, sumar más.

Pero, ¿y esto por qué? Hay una posible explicación. Se trata de la teoría del set point o punto de ajuste, que cada vez se está volviendo más popular. "Es la idea de que tenemos un rango de peso genéticamente predeterminado que varía a lo largo de nuestra vida", explica la nutricionista Kisten Carli. Esto se debe a los cambios que experimenta el metabolismo con la edad, las hormonas, la forma en que digerimos algunos alimentos y muchos otros factores. Piénsalo, tu peso ideal del instituto seguramente sea distinto de tu peso ideal a los 20, 40, 60 o más.

Y aquí está el quid de la cuestión: tu cuerpo siempre va a buscar su punto de ajuste. "Si tienes mucho hambre, se adaptará en consecuencia para ser más eficiente", explica Rebecca McConville, dietista deportiva y autora de Finding Your Sweet Spot. Esto quiere decir que si estás haciendo dieta y comiendo menos de lo habitual, tu cuerpo conservará más energía desacelerando su metabolismo y aumentará tu impulso de comer, por lo que tendrás más hambre. "El cerebro no distingue entre la falda de combustible intencionada o por hambre de verdad".

Si esta teoría es cierta, la cuestión de por qué es tan complicado perder peso quedaría explicada. Si tu cuerpo acepta el peso, se resistirá al cambio. Además, si comes más, tendrás más energía y posiblemente te moverás más. La investigación ha demostrado que actividades como caminar o estar de un lado a otro aumentan cuando alguien ingiere más alimentos de los que realmente necesita. Aunque, como siempre, cada persona es un mundo y todo depende del tipo de cuerpo de cada uno.

Pero, ¿es el punto de ajuste algo real?

"Creo que es cierto según mi experiencia y métodos de asesoramiento", dice Rebecca Scritchfield, de RDN, autora del libro Body Kidness. Cuenta que algunas personas acuden a su consulta porque han perdido peso. ¿Cuál es el problema? Que han llegado allí eliminando los alimentos que realmente les gustan, que suelen ser ricos en carbohidratos y azúcares, como el helado y el pastel. "Se quejan no solo de hambre y ansiedad al comer ciertos alimentos, sino también de estar más irritables, y se sienten incapaces de seguir bajando kilos", explica la nutricionista.

Scritchfield sigue con estos clientes un método basado en la compasión para curar su relación con la comida (sin dar importancia a su tamaño inicial). Esto sí, normalmente terminan aumentando de peso y volviendo a su punto de ajuste habitual.

La idea de que el peso está establecido también ha ganado terreno en las redes sociales (en Instagram hay mas de 11.000 publicaciones sobre ello). La razón es que es un recurso muy utilizado por las cuentas y comunidades que se dedican a recuperaciones de desórdenes alimenticios y acondicionamiento físico para describir que el cuerpo siempre está en el peso en el que quiere estar realmente.

También hay influencers que hablan de esto, como Stephanie Buttermore, conocida por estar increíblemente delgada y en forma. Sin embargo, tras años de dieta, confesó estar pasando un hambre tremenda. En un vídeo al que tituló I'm going ALL IN, decidió no privarse más con la comida. Su plan era simple: comer todo lo que necesitase hasta sentirse llena, sin contar calorías ni restringirse. Sabía que lo más probable sería aumentar de peso, y así fue. Sin embargo, eso era lo que menos le preocupaba. Porque creía que, a pesar de coger kilos, su cuerpo se reubicaría gracias a la teoría del set point, y esto es lo que comenzó a suceder 10 meses después de que empezara a comer lo que le apetecía.

Sin embargo, la teoría del punto de ajuste todavía genera debate. Una de las críticas más comunes es que esta hipótesis no explica la obesidad. Aun así, lo cierto es que deberíamos suponer que actúa dentro de un rango de peso ideal.

"La sociedad aún valora la delgadez, por lo que las personas con set points más altos no reciben el mismo trato que las que tienen un peso más socialmente aceptado", dice Scritchfield. "Es un problema que todos tenemos que abordar".

¿Deberías hacer un all in?

Comer hasta que te sientas saciado es uno de los pilares fundamentales de movimientos como la alimentación intuitiva y consciente, el famoso all in, pero no es tan fácil. "Aprender a escuchar las señales de tu cuerpo es difícil hoy en día", dice Taryn A. Myers, profesor de la Universidad de Virginia, que estudia la imagen corporal y los desórdenes alimenticios. "Tendemos a comer sobre la marcha y haciendo otras cosas como ver la tele, y por tanto, no prestamos atención a nuestro cuerpo y no nos avisa cuando ya no necesita más", cuenta.

Además, recibimos muchos mensajes contradictorios sobre cómo tenemos que comer. "La metáfora que mejor representa a nuestra sociedad es la de ver un McDonald's al lado de una tienda de bikinis", dice Myers. "Recibimos estímulos para comer, comer y comer, pero también otros incompatibles con ello". Este debería ser un argumento de peso para darnos cuenta de que las señales que nos dicen cuánto comer han de ser internas y no externas".

"Si escuchas a tu cuerpo tiendes a alcanzar ese peso de punto de ajuste sin ni siquiera haberlo intentado", dice Myers. "Tu cuerpo se asentará donde debería estar si comes cuando tienes hambre y paras cuando estés lleno", afirma. Si bien el all in está dirigido a aquellos que luchan contra el hambre, cualquier persona que haya hecho dieta puede beneficiarse con esto. Así es como puedes empezar a crear una relación más sana con la comida.

Identifica las señales de hambre

"Recomiendo usar una escala del 1 al 10. Después de comer un plato equilibrado de comida, espera 20 minutos y analiza cuánto de lleno estás", dice Toby Almidor, nutricionista. "A menudo el cerebro tarda de 20 a 30 minutos en saber si realmente está saciado o no después de comer. Si no te sientes satisfecho, añade algo saludable que contenga más fibra, proteína o grasa saludable".

Empieza poco a poco

Si no te convence lo del all in, intenta comer algunos algunos alimentos que alguna vez consideraste fuera de tus límites. "Al principio, los clientes comienzan poco a poco", dice McConville. Agrega uno o dos alimentos cada semana para alcanzar más libertad en este ámbito.

Pregunta a un experto

El consejo más importante que podemos darte sobre esto es que, si estás realmente interesado, te pongas en manos de un profesional capacitado para averiguar si en tu cuerpo el all in funcionaría bien. "Los médicos y nutricionistas que conocen el historial de salud de una persona son los que mejor podrán orientarlo en lo que a su salud alimenticia se refiere".

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