Jennifer Lawrence, el Dior, los taconazos y la copa de vino de los premios Oscar

La actriz demuestra su capacidad para saltar butacas en pos de su adorada Meryl Streep, atrayendo una vez más todas las miradas con su naturalidad.

Actualizado el

1-5
jennifer-lawrence-oscar-6. La naturalidad en la alfombra roja

1 / 5

La naturalidad en la alfombra roja

Jennifer Lawrence es pura naturalidad. Hace lo que quiere y como quiere, así vista un diseño de alta costura de Dior y esté en la gala de los premios Oscar. 

jennifer-lawrence-oscar-2. Empieza el show

2 / 5

Empieza el show

Nada más pasar la primera prueba fotográfica, Jennifer empezó a relajarse y a hacer el payaso. Una actitud a la que nos tienes acostumbrados, por voluntad propia, en entrevistas donde se queda descalza y comparte chupitos de ron (con Stephen Colbert en su The Late Show) o confesando en The Ellen Degeneres Show el nombre de su álter ego cuando se pasa con el alcohol: Gail.

jennifer-lawrence-oscar-5. La copa de Jennifer

3 / 5

La copa de Jennifer

Ya en el patio de butacas, pudimos ver a JLaw aferrada a una copa de vino blanco y departiendo con sus compañeros de profesión. No podemos ver cuántos otros estaban bebiendo lo mismo en ese mismo momento, pero lo cierto es que sólo ella supo dar la nota como suele.

jennifer-lawrence-oscar-1. Salto de butacas

4 / 5

Salto de butacas

Taconazos y Dior no son conceptos incompatibles si de lo que se trata es de saltar butacas con la gracilidad de bailarina que le ha procurado su último personaje para la gran pantalla: Gorrión Rojo, que se ha estrenado este fin de semana en cines. Y todo para acercarte a tu ídola, Meryl Streep.

jennifer-lawrence-oscar-3. Jennifer y Meryl

5 / 5

Jennifer y Meryl

No sabemos de qué hablaron las dos divas. Si del vestido de Dior que lucían ambas actrices, de cómo es la vida con un Oscar (ambas lo han ganado) o del año sabático que esta última ha decidido tomarse para afrontar otros retos solidarios y profesionales lejos de la interpretación. Lo cierto es que ambas se profesan mutua admiración y capacidad para adueñarse del patio de butacas. ¡Enhorabuena!

Desde que Ellen DeGeneres se hiciera el selfie más visto de la historia durante la gala de los premios Oscar de 2014, sabemos que la diversión real pasa en el patio de butacas. En esta edición, ha sido Jennifer Lawrence la que nos ha recordado que si hay una fiesta, está fuera del escenario.

La actriz llegó al teatro Dolby de Los Ángeles, donde se celebraba la ceremonia, con un maravilloso vestido de tirantes de Dior, firma de la que es imagen, cubierto de pailletes envejecidos y con escote corazón. Pero la alta costura del diseño no le ha impedido ser tan natural como siempre.

La naturalidad de Jennifer

Acostumbrados como estamos a sus tropezones (es mítico su caída yendo a recoger el Oscar a la mejor actriz por El lado bueno de las cosas), sinceridades y, en definitiva, absoluta normalidad, la actriz posó ante el consabido pelotón de fotógrafos y, ya en el lobby del teatro, empezó su propio show. Diversión y desparpajo, en el patio de butacas, copa de vino en ristre, y en el escenario.

via GIPHY

Ni los stilettos ni las butacas fueron impedimento para elevar su larga pierna y pasar de fila en fila con el objetivo de poder hablar con su adorada Meryl Streep. Y viéndola, ¿quién no habría hecho lo mismo?

via GIPHY

Te puede interesar:

Premios Óscar

Celebrities

Loading...