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VIVIR TU DESCUBRIR, por Xenia Tostado

POR Xenia Tostado

Embarazada

Vivir tu descubrir: Bella como una camella

Vive tu nuevo estado como la etapa más increíble y mágica de tu vida

Actualizado el

Bella como una camella
Cuco Cuervo

Me encanta la expresión que siempre utiliza mi amiga Sara, “Estás bella como una camella”. Bueno, quizás no sea la más acertada cuando de lo que se trata este post es de que te sientas bonita durante todo tu embarazo; si no te sientes así, es posible que hayas sucumbido al maravilloso parque de atracciones que inauguraron tus hormonas hace poco. No te preocupes, todo se puede arreglar, cambiar el filtro con el que te miras al espejo no es imposible así que, be bella my friend!

El embarazo es una etapa increíble, mágica y maravillosa pero también es un camino a recorrer completamente desconocido. A veces puedes sentirte sola, o incapaz de manejar tus sensaciones con serenidad o de aceptar los brutales cambios que vive tu cuerpo.

Es posible que si estás teniendo un embarazo complicado, sentirte guapa al mirarte al espejo sea algo que crees imposible pero, estés en el momento en el que estés de tu embarazo y te sientas como te sientas, vale la pena hacer el intento; quiérete, respétate y admira lo que está haciendo tu cuerpo, no te exijas nada más que vivir tu embarazo, sea como sea, de la forma más serena posible. Puede que estés trabajando todo el día, que tengas más hijos, que te encuentres en algún momento personal complicado; cada situación es distinta y condicionará tu momento, pero dentro de lo que puedas, inténtalo.

Bella como una camella
Katia Klein Quiérete, mímate y respeta lo que está haciendo tu cuerpo durante el embarazo.

Hace años descubrí la meditación, creo que es una herramienta maravillosa para vivir mejor esta vida que a veces zarandea; para todos, para no dejarse llevar por cualquier emoción destructiva y para vivir con calidad y claridad; en un momento tan vulnerable como es el embarazo me parece una gran ayuda. Al principio es como empezar a hacer deporte; cuesta, la mente se encarga de hacerte creer que no puedes relajarte para que no aprendas a controlarla. Es por eso que muchas
personas dicen ponerse nerviosas cuando intentan meditar; pero empiezas a sentirte cada vez mejor, empiezas a ganarle partidas a la cabeza y a tus pensamientos.


Es común que durante el embarazo se despierten miedos inconscientes, a veces difíciles de manejar, no conozco a nadie que no los haya sentido; malformaciones del bebé, perderlo, miedo al parto… miedos que, aunque son naturales y comprensibles, pueden llevarte a estados mentales negativos que necesariamente hay que frenar y desprogramar.

No necesitas meditar cuatro horas al día, no necesitas una habitación exclusiva para relajarte, ni siquiera ponerte incienso. Puede que no tengas mucho tiempo para estar sola. Puedes hacerlo en cualquier momento y en cualquier lugar. Se trata de escucharte, de ser consciente de tus cambios y sentir tu cuerpo, de establecer una comunicación más allá de lo verbal con tu [email protected], y de aprender a respirar y bajar tu frecuencia cardiaca. Te ayudará a enfrentarte a esos miedos sin hacerlos tan grandes y vívidos.

Recuerdo cómo me rozaban las piernas al caminar al final de mi embarazo. ¡Casi habían doblado su tamaño en el último mes! Mi parte trasera no tenía nada que envidiar a la de Beyoncé, ponerme los zapatos se había convertido en una odisea y aun así me sentía preciosa y llena de luz. Al repasar las fotos del día antes de ponerme de parto, en bañador y con mi gorrito de piscina, me río mucho, pero lo que sentía entonces mirándome al espejo era que las formas que había adoptado mi cuerpo eran perfectas, me sentía enamorada de mi mundo y de mi momento.
No había sido distinta a las demás mujeres del planeta: engordé en todos los trimestres. En el primero ya había cogido cuatro kilos, la retención de líquidos y la celulitis se instalaron en mi cuerpo, y viví mi embarazo con todo, pero de la mejor manera posible… Hice un poco de deporte con mucha calma, algo de meditación y elegí los alimentos que consideraba importantes para el desarrollo del feto. Me ayudaron a vivir el momento más especial de toda mi vida como un juego consciente.

Te propongo algunas ideas que espero puedan parecerte divertidas, hacerte sentir más guapa o simplemente puedan inspirarte a crear tus propios rituales. Adáptalas a tu tiempo y situación. Ponte delante del espejo, mírate desde los ojos de orgullo con los que mereces mirarte. Ponte música y mueve tus caderas, baila con tu [email protected], ríete, diviértete imaginando cómo se lo debe estar pasando. Si no le encuentras bien quizás no te sientas cómoda, pero si estás teniendo un embarazo normal y tu médico no te aconseja lo contrario, ¿por qué no celebrarlo?

Date un baño relajante cuando puedas, sobre todo si llegas de trabajar, será tu momento del día. Cierra los ojos y conéctate con tu bebé, acaríciale, cántale. Para él será una fiesta escuchar tu voz… No lo he leído, lo he sentido. Si puedes y te apetece, comparte este momento con tu pareja.

Ponte tus cremas al terminar. Yo elegí las que consideraba más naturales y sin tóxicos, alternándolas con aceite de almendras o rosa mosqueta (las hay de varias marcas y precios). Encuentra el momento de aplicártelas con un masaje; aunque solo sea de vez en cuando, mima cada centímetro de tu cuerpo.

A mí me sirvió hacer algo de deporte, leer, escuchar música, compartir experiencias, rodearme de gente positiva... Más adelante dedicaré un post exclusivamente a la meditación; yo no soy ninguna experta, todos debemos hacerlo. Te deseo un buen embarazo, amiga.

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