BLOG

Más que Yoga

POR Carla Sánchez

Más que yoga

Esta es la postura de yoga perfecta para el invierno

Llegó el invierno, seguido de la Navidad, de los excesos y aterrizamos en Enero, con frío de verdad y con el bajón habitual después de tanto ajetreo. En esta época del año el Yoga puede ser tu tabla de salvación. Te ayudará a retomar la disciplina, a sobrellevar las bajas temperaturas y a estar de mejor humor. Descubre la postura invernal por excelencia.

Actualizado a

Halasana, la postura de yoga del invierno
Preciosa ilustración de Kuvia Matkalta

Halasana, también conocida como el Arado, es una postura invertida de flexión de caderas que completa y complementa el movimiento de la postura sobre los hombros, Sarvangasana o Vela; suele ejecutarse inmediatamente después de ella. Es una postura avanzada que estira toda la zona lumbar.

En el aspecto más sutil, Halasana es una pose que conecta con la energía del invierno invitándonos a interiorizar, a guardar silencio, a explorar hacia adentro, tanto sensaciones físicas como emociones y a escuchar con atención qué sucede. No resulta fácil para todo el mundo y conviene ejecutarla despacio y prestando mucha atención.

Soportes recomendados:

Es recomendable colocar dos o tres mantas debajo de los hombros para proteger el cuello y favorecer su máxima comodidad.

Si no puedes realizar la postura completa, es decir, que no llegas al suelo con los pies, conviene facilitar un “apoyo”. Bien puede ser uno o dos, que está más elevada y así tendrás donde apoyar los pies.

Para saber donde se coloca correctamente el soporte te tumbas boca arriba, lo coges con las manos y las llevas hacia atrás por encima de la cabeza. La distancia que hay entre los hombros y las manos será la adecuada para colocarlo.

Halasana, la postura de yoga del invierno

Constrúyela:

Parte desde Savasana, postura tumbada boca arriba con los pies juntos, las piernas pueden estar estiradas o flexionadas según sea más cómodo y facilite la subida; brazos estirados a lo largo del cuerpo y las palmas de las manos hacia abajo. Antes de subir se debe acomodar bien cuello y hombros, que permanecerán estáticos una vez que entremos en la posición y hasta que esta se deshaga.

Con una inhalación y tomando impulso, eleva piernas y pelvis sujetando la espalda con las manos y llevando los pies hacia atrás hasta que toquen el suelo o el soporte que se haya escogido. Otra manera de entrar es partiendo de Sarvangasana.

Manteniendo las manos en la espalda y activando el abdomen, la columna se curva levemente para quedar protegida, y bajas primero una pierna estirada por detrás de la cabeza hasta que los dedos del pie toquen en el suelo o el soporte y luego la otra.

Puedes dejar las manos sujetando la espalda, o puedes estirar los brazos sobre la esterilla entrelazando las manos en dirección contraria a las piernas entrando así en la postura completa.

Halasana, la postura de yoga del invierno

Una vez que llegas al asana, puedes hacer una revisión global para deshacer tensiones sobrantes a través de la respiración. Trata de estirar cada vez más la espalda, mantén las piernas bien firmes para ayudar a crear espacio entre cabeza, vientre y cuádriceps, facilitando respirar lo más amplia y cómodamente posible.

Halasana, la postura de yoga del invierno

Deconstruye:

Sal de la postura tomando una inhalación y con la colaboración de la musculatura abdominal, sube de nuevo las piernas, flexiona ligeramente las rodillas, suelta el cruce de las manos y estira los brazos apoyando las manos en el suelo para que hagan de freno. Lentamente comienza a apoyar la espalda vértebra por vértebra, baja las piernas y estíralas quedando tumbada en el suelo para descansar el tiempo que necesites.

Beneficios

  • Estira la zona lumbar y dinamiza la columna manteniéndola ágil y joven.
  • Fortalece la musculatura interna de la columna y es un poderoso tónico para la espalda, ya que aumenta la circulación hacia el cerebro, el tejido facial y el cuero cabelludo.
  • Actúa estimulando la glándula tiroides y calma el sistema nervioso.
  • Masajea profundamente los órganos abdominales, beneficiando la digestión y regulando problemas relacionados con el aparato reproductor.
  • Es excelente para las glándulas endocrinas, hígado, bazo y órganos reproductores.
  • Desentumece las caderas y los músculos de las piernas, especialmente isquiotibiales, que se alargan al mantener esta postura.
  • Amplifica y mejora la respiración abdominal, ya que toda la zona del cuello y hombros está inmovilizada.
  • Es enormemente tonificante cuando se está cansado y proporciona claridad mental, ya que combate el agotamiento nervioso.

Contraindicaciones

  • Toda persona que esté en período convaleciente, tras una operación.
  • Para cualquier mujer en estado de “embarazo”, ya que es una postura invertida y cierra en exceso el espacio abdominal.
  • Si hay “insuficiencia cardíaca o hipertensión”, es una postura que estimula enormemente el riego sanguíneo.
  • Si hay cualquier lesión de cuello, vértebras y espalda, como una “hernia discal”, u otro tipo de problema.
  • No se practica si hay lesión de retina o afecciones oculares.
  • Se evita si hay dolor de cabeza, dolor de muelas y afecciones relacionadas con la boca.
Loading...