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Algo conmigo

POR Ángela Cremonte

Mi mejor amiga es guionista de 'Las chicas del cable'

Angela Cremonte entrevista a su amiga y guionista Paula Fernández, que ha trabajado en la serie 'Las chicas del cable', para contarnos cómo es el trabajo de invención y escritura antes de las cámaras.

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Paula es mi amiga desde que tenemos 13 años (los dedos quietos, Wikipedia no es de fiar. Me he encargado yo).

Amiga de las del alma, amiga de las que te cogen el corazón como una taza de té caliente.

Amiga de las que te reeduca de los errores de tus padres.

Amiga a la que llamas un lunes a las 3 de la mañana cuando al error (el tuyo y propio, esta vez) no sabes cómo echarlo de tu casa.

Amiga con un buen no a tiempo; amiga leona, amiga tu sombra. Amiga guardia pretoriana.

Amiga que, de emborracharse, lo hace siempre un gradito menos que tú para seguirte con la pupila firme, fiel (feroz, si toca) hasta que metes tu futura resaca en el portal y retiras el pulgar de la mensajería móvil (aparten de mí la flecha rota) porque, se sabe que, a esas horas, nunca se conquista con la mejor tropa.

Mi amiga Paula es lo más. Aquí, la entrevista que ha dejado que le haga en donde nos cuenta cómo ella y sus compañ[email protected] construyen un guión de vuestra serie favorita.

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¿Cómo entraste de guionista en Las chicas del cable?

Entré porque justo acababa de terminar en una productora en la que estuve muchos años y estaba buscando trabajo. Un compañero me puso en contacto con Gema Neira, la directora de desarrollo de [la productora] Bambú. Yo ya la conocía de una reunión de guionistas: nos habíamos caído bien y resulta que ¡se había quedado con ganas de trabajar conmigo! Lo cual agradezco mucho. Entonces me llamó y me dijo que había un hueco para la segunda temporada de Las chicas del cable. Me hizo mucha ilusión porque era la primera vez que trabajaba en un equipo de guionistas que, en ese momento, estaba formado solo por mujeres. Había habido guionistas chicos, y luego los hubo después, pero en la segunda temporada fuimos mujeres todas las guionistas.

¿Cómo se hace un guión de Las chicas del cable? ¿Cómo empieza a gestarse, qué es una escaleta, se hace en conjunto o en solitario, para qué usáis esa pizarra en donde hacéis mapas..?

Como cualquier otra serie, normalmente lo que hacemos primero es pensar un arco de temporada para cada una de las chicas. Esto es, decidir qué le va a pasar a cada protagonista en esa temporada un poco a grandes rasgos: si se va a enamorar, si se va a enfadar, si va a matar a alguien… Esto se consensúa tanto con Ramón y Teresa, los productores ejecutivos, como con Netflix, que nos da sus anotaciones.

Una vez tenemos un arco de trama decidido para cada personaje, nos ponemos guion a guion. Y un poco lo mismo: decidimos qué va a pasar en cada capítulo a cada una de ellas. Normalmente solemos pensar que el capítulo gira entorno a un tema, del que luego habla la voz en off de Lidia en cada capítulo.

Y lo que hacemos es usar las pizarras tan grandes que tenemos en las oficinas de Bambú para poner la escaleta, es decir, describir paso a paso qué va pasando en cada secuencia. Ahí mezclamos las tramas: un poquito de Marga, un poquito de Lidia… y vamos pasando por todas ellas. Una vez tenemos una escaleta aprobada, tanto por Ramón y Teresa como por Netflix, ya nos ponemos a dialogar.

A veces le pasamos los diálogos a una guionista externa mientras nosotros seguimos avanzando, porque el nivel de trabajo es altísimo y a veces no nos da tiempo. Otras veces lo dialogamos los guionistas que hemos estado haciendo la escaleta del guion. Nos repartimos: tú estas secuencias, tú la trama de Marga o tú la trama de Carlota.. Y lo dialogamos. Como ya sabemos además cómo son los personajes y lo tenemos muy a fuego, es fácil dialogar todos en la misma dirección porque todos vamos a una: sabemos cómo son las voces de cada personaje.

Luego todo eso lo edita María José Rustarazo, la gran coordinadora de la serie y una excepcional guionista. Después de eso suele salir alguna versión más, con las notas que nos den Ramón o Teresa (según el que esté en ese momento llevando la serie). Eso se envía a Netflix, que da más notas. Luego ya se cierra definitivo y va al equipo técnico, a plató. Y en lectura técnica, con todos los departamentos, sonido, vestuario, arte... se cierran los últimos detalles. Y de ahí ya sí sale la última versión del guion. Aunque a veces aparecen las famosas separatas, que son los cambios de última hora. La separata es una única secuencia que se modifica, y se manda a todos los departamentos para que vean los cambios.

Y esto es. Es un proceso muy divertido, a veces un poco contrarreloj, pero siempre muy guay.

¿Personajes o trama favorita?

Es difícil escoger, porque la verdad que le coges cariño a todos. ¿Personajes favoritos? Doña Carmen, el personaje que hace Cocha Velasco, es un gusto porque los malos siempre molan mucho. Son muy divertidos de escribir. Y a mí por ejemplo me gustaba mucho la trama de Marga y Pablo porque eran muy tiernos. Era lo que nos permitía meter un poco de comedia. Y luego el arco de Ángeles siempre ha sido súper interesante, porque pasó de ser una mujer subyugada totalmente y maltratada por su marido a convertirse en una mujer fatal. Y eso es muy guay de escribir.

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¿Qué ha sido lo más difícil de escribir? ¿o qué es lo más complicado de escribir respecto a Las chicas del cable?

¿Lo más difícil de escribir? Varias cosas. Siempre cuesta mucho sacar la trama de temporada de Lidia, porque es un poco la que aglutina la trama de las demás: a su alrededor se juntan todas y la ayudan con su propia trama de temporada. Además, como siempre tiene que estar pivotando entre Francisco y Carlos no queremos repetirnos, por lo que tenemos que buscarnos un poco las castañas para que no suene ya a visto. Ésa siempre suele ser la más difícil de escribir.

También era un reto para nosotras escribir toda la trama de Sara y todo el viaje que hace hasta admitir que se siente un hombre. Teníamos que de alguna manera traer un mensaje que ahora suena muy moderno, pero adaptándolo a la época para que la gente pudiera sentirse identificada. Es algo que nos pedían mucho desde Netflix: traer temáticas actuales a la época para que el público se pudiera ver reflejado y se sintieran muy cercanos a las chicas. Y ese guiño al presente es algo muy difícil de conseguir. Pero esperamos haberlo conseguido.

¿Qué sentís cuando veis vuestras escenas favoritas interpretadas por los actores? Cuando sabéis qué actores estarán en la serie, ¿pensáis en ellos a la hora de escribir? ¿Os influye? ¿Hay personajes que han crecido en trama porque os gusta el actor?

Nos encanta: salen todos tan guapos en los decorados, que son una maravilla, y todo crece muchísimo. Tú escribes una huelga en guion, pero hasta que no lo ves, y ves a todas las telefonistas rebelándose contra Ernesto Alterio, no te da el subidón. Y salvo en contados casos, siempre mejora la cosa en vivo.

Y sí, hay personajes que han crecido mucho una vez sabes quién es el actor. Porque cuando los vemos en acción siempre intentamos darle al personaje alguna coletilla o algo que los actores hagan muy bien. Por ejemplo Nadia de Santiago y Nico Romero son maravillosos en comedia y tienen mucha ternura. Por eso le damos muchísimo juego a Pablo y Marga, porque él es tan torpe, tan tierno y tan divertido y ella tan inocente que mola mucho hacer ese viaje con ellos.

Los actores, junto con el director, a veces cambiamos el guión en el plató. ¿Os molesta? ¿Crees que a veces esto lo mejora?

Normalmente si cambian alguna frase porque por las prisas hay cosas que quedan mal expresadas o algo similar, no pasa nada. Al fin y al cabo son los actores los que lo tienen que defender. Y si cambian la forma de decir el texto para decir lo mismo que hay en el guion, bienvenido sea, porque queda más natural.

Ya si se cambian intenciones, ahí sí que me molesta. Yo soy de la opinión de que hay que consensuar y si hay una duda de si cambiar algo en el guion (que un personaje no esté, que diga sí y los actores quieren decir no…) una llamada a tiempo al departamento de guion nunca viene mal. Sé que vamos con prisas, tanto los guionistas como los actores, pero si se escriben las cosas es por algo. E igual que nosotros respetamos al resto de los departamentos, nos gusta que nos respeten a nosotros también.

Pero normalmente los cambios suelen ser para matizar frases y mejorar el personaje, no hemos visto todavía cosas que nos hagan llevarnos las manos a la cabeza. Aunque una vez vimos un amago de beso donde no tenía que haberlo y… ¡uf!

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Relación entre presupuesto y guión.

Hay veces que nos gustaría escribir muchísimas cosas más, pero no podemos por el presupuesto. No podemos poner a un elefante entrando en Telefónica, obviamente. Pero luego por ejemplo es una serie que nos han dejado escribir muchas cosas que en otros sitios no he tenido la oportunidad. Por ejemplo con la huelga que te contaba antes, y tener un montón de telefonistas en la puerta. O recuerdo también que en un momento dado, Teresa, la productora ejecutiva, nos dijo: "Poned que Carlota queme el coche del médico de Sara". Que eso es algo que nosotras, por ejemplo, no habríamos pensado porque a lo mejor nos cortábamos, pensando que por producción no se iba a poder. Y sí se ha hecho el esfuerzo de que se pueda. Normalmente si es para mejor, para que sea más vistoso y haya giros molones siempre se puede. Nos dan mucha manga ancha. Por ejemplo, la quinta temporada (de la que no puedo desvelar nada) va a ser espectacular.

Qué podemos esperar de la temporada 5 que ya se está rodando.

De la quinta temporada no puedo decir ni media. Yo he tenido la suerte de poder escribir un poquito, de poner mi granito de arena, en el segundo capítulo de la quinta temporada. Porque yo ya no estoy desde el comienzo de la tercera temporada: ya no soy chica del cable. Soy ex-chica del cable. Pero he tenido la suerte de echar una mano (o un cable) a mis compañeros de guion, y la quinta va a ser tremenda. No puedo decir nada, pero le va a gustar mucho a los fans de la serie. Pasan muchas cosas, los viajes de los personajes son tremendos... Me gusta, es muy espectacular la quinta. Creo que a la gente le va a gustar mucho.

¿Anécdotas?

Por ejemplo, me hizo muchísima ilusión ver de repente el cartel de Las chicas del cable en la Puerta del Sol. Es como: estoy escribiendo ESTO. Y si te encontrabas con alguien por la calle podías señalarle el cartel y decirle “estoy trabajando allí”, toda orgullosa.

Y más anécdotas… es que nosotros en la sala de guion nos reímos mucho, aunque sea un dramón de serie. Decimos las mayores burradas del mundo. Pero sobre todo, la anécdota que se me viene a la cabeza es que los guionistas van a hacer ahora un supercameo en la quinta temporada. Nos mandaron fotos el otro día y están estupendos: va a ser un cameo muy especial.

¿Qué hay que tener para ser un buen guionista?

Que te guste contar historias sobre todo. También tener empatía, porque al fin y al cabo tienes que ponerte en la piel y en la mente de gente muy diferente, de personajes muy distintos. Y tienes que saber cómo pensarían, como actuarían, qué les dolería, qué les gustaría… Tienes que saber un poco de psicología para detectar a las diferentes personas y ver cómo se moverían en las diferentes situaciones.

Te tiene que gustar ver series, leer, ver películas, fijarte en la gente, saber cómo hablan… tienes que ser un poco cotilla e interesarte las vidas de los demás, porque al fin y al cabo estás picoteando de todo lo que te influye, todo lo que ves, para luego ponerlo en los guiones.

¿Qué debe tener un buen guión?

Yo siempre digo que si te emociona y te gusta a ti, algo bueno tiene que tener ese guion y, seguramente, le guste a los demás. Al final el primer filtro es uno mismo, y las emociones son universales. Hacer reír es más difícil, porque la comedia es más fastidiosa de escribir. Pero al fin y al cabo yo creo que a todos nos emocionan las mismas cosas. Y un buen guion tiene que intentar contar lo que te cuenta todo el mundo, pero con algún detalle diferente, para que si ves una historia de amor digas: “He visto mil historias de amor, pero este detalle que me han contado lo hace un poco diferente”.

Que te creas a los personajes, que te resulten cercanos… Si te enganchas a una serie es porque te enganchan los personajes y quieres saber qué les va a pasar.

¿Quieres añadir algo más?

Añadir que echo mucho de menos Las chicas del cable. Es una serie muy grata de escribir, me lo pasé muy bien. Sobre todo haciendo sufrir a tu personaje, Ángela, con ese giro inesperado de guion que fue hacerla monja... Fue una experiencia maravillosa donde conocí a unos guionistas maravillosos que ahora son mis compañeros y amigos. ¡Te encantaría entrevistarles en un futuro, seguro que tienen muchas más cosas que contarte! Espero que nos volvamos a encontrar todos en alguna otra serie...

Y a tus lectores decirles que vean 45 revoluciones en Netflix que, aunque en Antena 3 no ha tenido mucho éxito, es una serie muy bonita (que he tenido el placer de escribir). Y se va a estrenar próximamente. Y que disfruten de lo que queda de Las chicas del cable, que queda mucho por ver y pasa de todo. Lo que no os hacemos pasar los guionistas… ¡madre mía!

*Angela Cremonte lleva vestido de Tantrend.

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