Lady Di, musa de estilo 20 años después de su muerte

La princesa de Gales sigue siendo musa y fuente de inspiración para muchos.

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El gran clásico

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El gran clásico

En su armario no faltaban los grandes básicos como las camisas o las camisetas básicas monocromáticas. Estas las combinaba con destreza con faldas por encima de la rodilla y pantalones de tiro alto.

Colores intensos

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Colores intensos

Era la reina del color. Era capaz de lucir colores más apagados pero también intensos y llamativos. Su clase y estilo lograban que dominase la gama cromática por completo.

El color que nunca falla. El tono que nunca falla

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El tono que nunca falla

Aunque los colores llamativos resaltaban en su armario, no se resistía la negro. Era consciente de su poder y estilo y por eso no dudaba en lucirlo cuando la ocasión lo requería.

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Su prenda clave

Las americanas y los abrigos con corte estilo blazer era su gran aliado. Las usaba indiferentemente en looks formales y también más casuales.

Los accesorios

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Los accesorios

Los accesorios son capaces de convertir un estilismo sencillo en todo un éxito. Esta fue una lección que nos dio en más de una ocasión y que a día de hoy seguimos aplicando. 

Sus conjuntos

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Sus conjuntos

Sus conjuntos tanto de chaqueta y pantalón como de chaqueta con falda son ya célebres. Lograba hacer de esta prenda clásica y formal todo un objeto de deseo perfecto para (casi) cualquier ocasión.

Un toque casual

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Un toque casual

¿Casual o elegante? No importaba cómo tuviera que vestir. Sabía muy bien cómo adaptarse a cada situación y qué prendas y accesorios debía llevar. 

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Elegancia, distinción y buen gusto. Diana de Gales logró conquistarnos no solo con sus acciones sino también con su estilo. Fue toda una revolución tanto para la monarquía como institución (en aspectos de lo más variados), como para el mundo de la moda. Se convirtió en fuente de inspiración constante de muchas mujeres en la época. Y, ahora, veinte años después de su muerte lo sigue siendo. ¿Las claves? Su vestuario moderno al mismo tiempo que atemporal y su capacidad de lucir cualquier cosa que se pusiera con gran clase.

Una de las razones de su éxito estilístico es que su armario estaba lleno de grandes clásicos como es el caso de las camisas blancas o las camisetas monocromáticas. Las combinaba con gran destreza siendo las faldas por encima de la rodilla y los pantalones de tiro alto sus apuestas favoritas.

Aunque, si analizamos sus apariciones, hay una prenda que no faltaba en su armario: las americanas. Este gran básico de nuestros días ya lo lucía la princesa en muchas ocasiones ya fuera en versión traje (combinado con falda o pantalón) como con estilismos más informales. Tal era su pasión por esta prenda que pudimos verlas con abrigos estilo blazer, con este mismo corte. En negro, azul, gris, marrón, a cuadros... A lo largo de los años pudimos verla con esta prenda en colores de lo más variados.

Continuando con el tema de los colores podríamos decir que se atrevía prácticamente con cualquier tono. A diferencia que otros miembros de las diferentes monarquías que optan por la discreción, ella experimentaba con los colores y parecía tener la suerte de que cualquier le sentaba bien, incluso los más llamativos.

No obstante, todas estas claves no son mera casualidad sino que son fruto de la meditación de cada elección y un gran dominio de la moda. Tanto es así que algunos de los tips que aplicaba, como es el caso de apostar por la importancia de los accesorios en los conjuntos más sencillos, se pueden aplicar perfectamente a día de hoy.

Desde que nos encandilase con su vestuario ya han pasado veinte años. Ese trágico 31 de agosto de 1997 queda atrás en el tiempo pero eso no significa que vayamos a olvidar lo sucedido. Son muchas cosas las que nos lo impiden, entre ellas ese característico estilo de Diana que hará que siga eternamente siga inspirando nuestros looks.

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