7 claves para superar (con éxito) los encuentros familiares

Llegan fechas bonitas para unos, conflictivas (emocionalmente) para otros. Hablamos con una 'coach' para averiguar qué puedes hacer para disfrutar de unas jornadas agradables en familia. ¡Sí, es posible!

Qué bello es vivir

La llegada de la Navidad es inminente. Con ella, las luces alumbran nuestro camino a casa, las horas de luz han bajado y muy probablemente, nos espera una maratón de encuentros con seres queridos, comidas, cenas, y compromisos varios. Bien es sabido que se trata de la época más nostálgica el calendario: mientras algunos las valoran y saborean con gusto, otros se angustian pensando en "a ver cómo lo afronto este año".

Hablamos con María Fernández, coach personal, ejecutivo y de equipos, que nos explica perfectamente esta dualidad de la que hablamos. "Las navidades evidencian lo bueno y lo malo. Ponen de manifiesto lo que tenemos per también lo que nos falta o lo que va mal. Parece que, durante estas fiestas, todos debemos ser felices. Y es precisamente, esa imposición y contraste con nuestro estado anímico lo que la hace todavía más frustrante. Por tanto, es normal que una persona quiera evadirse y escapar de esa alegría y felicidad impuesta", nos cuenta.

¿Cómo tratar entonces de sobrellevar lo mejor posible la Navidad, aunque el marco no acompañe? Hay familias rotas por pérdidas o desgracias, otras que no se hablan por cuestiones de herencia, y otras que sencillamente, no tienen ganas de "aguantarse" por incompatibilidad de caracteres (sobre todo, entre familias políticos). Lo primero que hay que tener en cuenta, es que como dice nuestra experta, lo que verdaderamente importa en una reunión familiar, es que "haya amor y un marco de respeto y cordialidad, donde se genere un ambiente distendido. Nuestra casa y familia debería de ser nuestro refugio, aunque no siempre esa sí. Pero al menos, tender a la serenidad y bienestar en familia", sentencia. ¿La razón para intentarlo? Más que convincente: ganarás paz interior. "No hay nada más reconfortante que saber que actúas en integridad con tus valores y desde el amor y el entendimiento. Y paz exterior porque generas un ambiente cercano, de armonía y libertad", dice María Fernández.

Esta claro que muchas veces, no es sencillo. ¿Cómo pueden no tener un sensación agridulce en estas fechas alguien que acaba de pasar por un gran duelo? "Agradeciendo lo que sí tienen. Es normal que la familia pase por la fase del duelo. Sin embargo, hay muchas cosas con las que seguimos contando, como puede ser el amor y el apoyo entre los miembros, el haber reforzado una relación a partir de una pérdida o el ir buscando poco a poco ilusiones nuevas", afirma la coach.

Si aún con estas premisas, no consigues visualizarte con la actitud adecuada para no pasarlo mal en estas fechas, te proponemos siete buenos consejos (y prácticos) para al menos, no angustiarte esta Navidad.

1. Afronta los problemas de raíz. Si con algún miembro de tu familia hay conflictos que no han quedado resueltos, ten en cuenta que es mucho peor no tener esa conversación "y que la tensión crezca como una bola de nieve", según María, que afrontar el conflicto de raíz. "Usa tu buena fe, tu honestidad y tu franqueza", nos aconseja.

2. Perdona y pide perdón. "Recuerda que somos humanos y por tanto imperfectos. No perdonar hace más daño a quien soporta el resentimiento que a la persona 'culpabilizada'", nos aclara María.

3. Expresa tus sentimientos. A veces nos cuesta pero si alguien te importa, díselo. "Usa palabras como 'te quiero' o 'gracias'. Eso te hará conectar con el otro y que muchas de las diferencias se evaporen, para dar paso a lo realmente importante: los lazos y las emociones", comparte María..

4. No conviertas un conflicto ideológico en algo personal. No dejes que tus ideas sobre religión o política, estropeen vínculos íntimos con tu familia. "Es ridículo ver a familias enfadadas o incluso separadas por discrepancias por este tema, dice María.

5. No te centres en lo negativo. Tu familia es mucho más que eso. "Donde tienes que mirar es en lo que os une, y sentir gratitud hacia los aspectos positivos que os caracterizan".

6. Usa el sentido del humor. Lo cura todo. "¡Es el bálsamo para suavizar tensiones y limar asperezas!", nos cuenta.

7. Respecto a la familia política: el único truco es intentar establecer un marco de respeto y libertad. Para ello, "no pretendas cambiarla, acepta su diversidad. No la enjuicies. Abrázala, incluso con sus rarezas. Mantente disponible siempre que sea necesario, sin dejar de ser asertivo y establecer tus límites", concluye María.

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