VIVIR TU DESCUBRIR, por Xenia Tostado

Delante del objetivo

¡Volando sin motor!

Fotos nuevas, vida nueva

Vivir tu descubrir: ¡Volando sin motor!

Había llegado el momento. Cada cierto tiempo, toca renovar las fotos con las que trabajamos mi representante y yo y este era el momento perfecto por varios motivos.

Me siento bien. El objetivo de la cámara es un analista incansable que todo lo ve; puedes intentar engañarle, que para eso existe la técnica, pero suele atravesar tu mirada sin preguntar y acaba encontrándose con la realidad de tu sentir.

Llamo una mañana a mi representante, Beatriz Castro, y le digo:

-“Bea, voy a renovar las fotos”.

-“Pues está Bernardo en España”. Me contesta ella.

Blanco y en botella. No podía desaprovechar la oportunidad de repetir una vez más con uno de mis fotógrafos favoritos, Bernardo Doral. Vive en Los Ángeles y no siempre es fácil pillarle disponible por aquí, pero soy una suertuda muy rápida. En unos días habíamos coordinado vernos y hacer las fotos.

Es imprescindible que haya química entre el fotógrafo con el que trabajo y yo y con Bernardo sin duda la hay. Disfrute total y libre búsqueda.

Vivir tu descubrir: ¡Volando sin motor!

-“Creo que estás en tu mejor momento”, dice Bernardo. Palabras que me llegan entre disparos y que mi cuerpo reconoce viniéndose arriba.

Es muy importante que el fotógrafo sepa hacerte sentir segura para poder relajarte y jugar. Es cierto; yo también creo estar en el mejor momento de mi vida como mujer y como actriz y me encanta sentirlo y no tener miedo a disfrutarlo.

No suelo estar muy de acuerdo con la frase “para presumir hay que sufrir”; me parece un poco absurda, como otras muchas con las que haría una larga lista, pero sí que para conseguir una buena foto a veces hay que tirarse a la piscina. ¡¡LITERALMENTE!!

Vivir tu descubrir: ¡Volando sin motor!

Pues así de relajadita disfrutando de mi baño otoñal. Mucha gente de otras profesiones me hace preguntas acerca de mi trabajo, y algo que siempre les sorprende es cuando les cuento que normalmente en invierno nos toca lucir desabrigados y en verano puede que nos toque grabar a plena luz del día con un abrigo de borrego bajo unos agradables 40º.

Vivir tu descubrir: ¡Volando sin motor!

Pues sí, ya me podría haber dado por renovar las fotos en pleno julio pero no, toca noviembre; piedrita fresquita para el body y relajar los músculos de la cara como si te calentara un sol caribeño.

¿El resultado? Una jornada maravillosa y divertida que me deja ganas de muchas sesiones más como esta y unas fotos con las que me apetece volar sin motor, como diría una buen compañero y amigo al que le tomo prestada la frase.

Vivir tu descubrir: ¡Volando sin motor!

Estas son solo algunas de esas fotos con las que empezamos una bonita etapa que espera destapar muchas cajas de sorpresas.

Gracias Bernardo por tu tiempo y tu talento. Y gracias a ti, Bea, por existir, por formar parte de mi vida profesional y personal y por no soltarme nunca de la mano.

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