Inteligencia emocional

Vivir tu descubrir: El monstruo de las emociones…

… pinta de colores

Lo que hubiésemos dado todos porque entre matemáticas, lengua, historia, latín… se incluyera una asignatura dedicada al desarrollo emocional, ¿verdad?

Vivir tu descubrir: El monstruo de las emociones…
Cuco Cuervo

La inteligencia emocional es un concepto relativamente nuevo, al menos en lo que a nivel popular se refiere. Durante nuestra vida nos vemos ante miles de situaciones que requieren un nivel de consciencia mayor que el que hemos tenido hasta hace no mucho, un mejor manejo de las emociones y la capacidad de relativizar lo que nos sucede, de transformar las emociones menos positivas y de empatizar con el dolor ajeno. Convivimos a diario con la ira, la rabia, el estrés, la depresión, la frustración… las aceptamos y normalizamos como estados naturales que no necesitan cambiar, nos transformamos en víctimas y presas emocionalmente fáciles de manipular. Esto hace que muchas personas se conviertan en gurús espirituales así de la nada. ¡Miedito!

El mundo de las emociones… si es complicado para nosotros los adultos, cómo no va a serlo para ellos si somos el espejo en el que se miran. Confían en nosotros, su inocente mirada busca la nuestra para reafirmarse. Cómo manejemos nosotros nuestras propias emociones será parte de lo que ellos aprendan como normal y herramienta para desenvolverse en su vida. Darles una base sólida y un lugar donde sentirse seguros. ¿Puede el mundo convertirse en algo mejor si criamos hijos emocionalmente fuertes y capaces de empatizar con madurez? No tengo ninguna duda.

Mirar hacia dentro, reconocer qué sientes y de qué forma se manifiesta en tu cuerpo, ponerle palabras a esa emoción y saber transmitirla o transformarla en otra distinta. Enseñarles a exteriorizar las emociones puede ser la forma de estar más cerca de ellos cuando, inevitablemente, su mundo se abra.

Gracias a mi dealer de libros, una amiga y mamá experimentada, descubro libros maravillosos. Nunca es demasiado pronto para empezar; de hecho, desde el embarazo, a través de la música, la respiración… puedes empezar a trabajar las emociones con tu bebé y hacerle sentir que su próximo destino será un lugar seguro para él.

Vivir tu descubrir: El monstruo de las emociones…

El monstruo de colores. Es el último libro que hemos descubierto en casa. Es muy claro y sencillo: el protagonista del libro, un simpático monstruo, está un poco confuso con sus emociones, pero tiene una amiga que le va a ayudar a ponerlas en orden. Cada emoción representa un color que meten en pequeños botes y así él solito aprende a diferenciarlas y separarlas metiéndolas en botes. Es fácil, sencillo y divertido.

Recordé una actividad de mi infancia... Pintar sal con tizas de colores y embotellarla. Me pareció perfecta para empezar a jugar con lo que propone el libro.

Vivir tu descubrir: El monstruo de las emociones…
En esta parte del proceso, aproveché que Jimena dormía para evitar la fiesta de la sal.

Solo se necesita sal, tizas de colores y unos pequeños botes, a poder ser de plástico transparente. Puedes ponerle un lazo con el color correspondiente al tapón o incluso una pegatina con la cara correspondiente a la emoción. E incluso etiquetar las emociones con colores distintos a los que propone el Monstruo. A nosotras, por ejemplo, el azul no nos parece el color de la tristeza.

Vivir tu descubrir: El monstruo de las emociones…

No os voy a engañar, a Jimena lo único que le apetece hacer con los botecitos de colores de momento es encontrar huecos donde poder meterlos. Da igual que tus hijos sean pequeños; a cada edad lo que registren será distinto, todo es construir. Y¿por qué no? Igual todos deberíamos aprender a pintar con tizas de colores.

Loading...