Día y noche

14 de diciembre de 2016

La última luna llena del año

Llegó el día. Llevaba tiempo queriendo escaparme sola con mi tabla metida en el coche para hacer surf a primera hora. El estilo de vida que envuelve al surf, sus beneficios y las alegrías que da practicar este deporte, ha dejado de ser ya un misterio.

Lo que antes era un privilegio para algunos, es ahora el paraíso de miles de turistas que deciden venir a pasar unos días de surf, yoga y encuentros multiculturales. Practicar surf de forma tranquila se ha complicado y para los que estamos todavía aprendiendo, aún más.

Hace años que paso temporadas en la isla, Fuerteventura, y nunca la había visto tan llena de gente. Sus varios atractivos hacen comprensible el hormiguero, pero necesitaba volver a ver una de mis playas favoritas como la conocía, prácticamente desierta.

El 14 de diciembre era el día idóneo para convertirse en el chute de energía que necesitaba. Había planeado una jornada perfecta de principio a fin y así resultó.

Llegaba pronto, muy pronto. La noche anterior me había asegurado del tiempo de las mareas con sus gráficos correspondientes y, aun así, me tocó esperar, mis cálculos no habían sido todo lo exactos que esperaba. ¿Y qué más da? Cuando tienes delante de tus ojos el paraíso.

Vivir tu descubrir: 14 de diciembre de 2016

El mar frente a mí y el sol calentando mi espalda; un mate calentito y hora y media por delante solo para mí. Donde siempre hay miles de coches y furgonetas descargando tablas, no había nada más que las algas que me encanta pisar para entrar al agua.

Normalmente, tengo tantas ganas de entrar a surfear que hago mi serie de ejercicios de calentamiento más rápido de lo que en realidad me gustaría. Dedicar el tiempo necesario a estirar evita muchas lesiones y hace que tu cuerpo se recupere antes. Este es un deporte realmente duro cuando no estás en forma.

Vivir tu descubrir: 14 de diciembre de 2016

¿Qué haces cuando nadie te ve? Pues eso. Esta era mi fiesta particular con el sol y la luna y decidí hacer una sesión de calentamiento especial.

Vivir tu descubrir: 14 de diciembre de 2016
Vivir tu descubrir: 14 de diciembre de 2016
Vivir tu descubrir: 14 de diciembre de 2016

No existe mayor placer que dejarse llevar, relajarse y crear el vacío que necesita nuestra mente para sanearse. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto del contacto con la naturaleza sin tener que compartir el espacio. Llámame egoísta, pero es un placer sentir la soledad cuando lo que te envuelve es pura vida.

Vivir tu descubrir: 14 de diciembre de 2016

Estaba lista para entrar al agua. Yo había madrugado para encontrarme en el agua a poca gente, pero las escuelas empezaban a llegar. Es obvio todo lo que me queda por aprender de todo lo relacionado al surf, pero de todo se aprende; no pasa nada, neopreno y al agua. Uno de los días más bonitos que he pasado surfeando. Media hora en el agua sola me permitía coger una ola tras otra pudiendo prácticar lo que me toca ahora mismo. Empiezo a disfrutar del take off en limpio, sin que haya roto la ola aún, e intento alargar la ola al máximo con el cutback, que es entrar y salir de la ola aprovechando la fuerza de la espuma para retomar. Sin prisa pero sin pausa; es lento, muy lento, pero no dejo de mejorar cada día, ya sea física o mentalmente. Da igual tener un mal día con las olas, la sensación que te deja el propio baño es más que suficiente.

Entraban ya los primeros surfistas y más tarde otro par de grupos. Media hora más era suficiente. Había sido solo una hora, pero muy bien aprovechada y disfrutada.

Vivir tu descubrir: 14 de diciembre de 2016
Vivir tu descubrir: 14 de diciembre de 2016

Ya puedes entrar al agua moribundo, que sales con una recarga de energía tan grande que no recuerdas cómo te sentías antes de entrar.

Había cumplido con la mañana a mis espaldas mientras conducía, con mi homenaje al sol, y volvía a casa satisfecha y feliz por uno de los caminos que recorro a diario en mis temporadas en la isla y que tantas alegrías me da.

Vivir tu descubrir: 14 de diciembre de 2016
Vivir tu descubrir: 14 de diciembre de 2016
Vivir tu descubrir: 14 de diciembre de 2016
Vivir tu descubrir: 14 de diciembre de 2016

El día no había terminado, y ¿qué mejor que dar la bienvenida a la última luna llena del año con una sesión de yoga?

No sabía dónde era exactamente y nos costó un rato encontrar el punto de encuentro. Se había organizado una quedada en Lajares, unos de los pueblos más bonitos y con mayor encanto para mi gusto. El plan era ver la puesta de sol y disfrutar de una sesión mientras la luna decidía asomar.

Vivir tu descubrir: 14 de diciembre de 2016

Bien abrigada, pero con los pies descalzos empezábamos lo que se convertiría en un momento mágico compartido entre cinco personas desconocidas.

Vivir tu descubrir: 14 de diciembre de 2016
Vivir tu descubrir: 14 de diciembre de 2016

No se tomaron más fotos con el objetivo de respetar el momento. Os puedo contar que se hizo de noche durante la sesión. Un lugar sin luz era ya una exhibición de luces a los lejos. La vida de los pueblos de los alrededores y el sonido del aire respetuoso que soplaba. Terminamos boca arriba, mientras estirábamos nuestro cuerpo cuando la primera estrella fugaz nos dejaba sin aire. Le siguieron otras tantas.

Estábamos ahora boca abajo, después sobre las rodillas, cuando oímos la voz de la persona que guiaba la sesión: ¡podéis daros la vuelva y disfrutar de este regalo!

Al darme la vuelta, tenía delante de mí una luna enorme, naranja; estaba más cerca de ella que nunca. Me emocioné y dejé que su fuerza y su energía entrara a través de mi respiración.

Algo que parece tan místico y tan lejano cuando estamos sumergidos en el atore de la antiespiritualidad al que nos conduce la vida cotidiana, hace que me plantee muchas cosas de mi vida; por suerte creo que a todos nos pasa. Miremos más el cielo, escuchemos más el viento y menos a nuestras mentes dominadas por todo lo que nos aleja del bienestar físico y mental. No se puede comprar una puesta de sol, no hay dinero que pague poder mirar a la luna cara a cara.

Vivir tu descubrir: 14 de diciembre de 2016
La luna saliendo justo un día antes, el 13 de diciembre. Nada puede hacer el objetivo de mi cámara frente a los que son capaces de ver los ojos.

Doy gracias a esta isla por todo lo que me ha dado y me da. Feliz luna menguante a todos.

Loading...