Yoga para la menstruación

No importa la época del año, mes a mes el sistema reproductor femenino se manifiesta con sus habituales inconvenientes: hemorragia, molestias, falta de energía y a veces mucho dolor. ¿Se puede hacer yoga durante esos días? Sí pero con moderación y adaptando la práctica.

La regla es algo común a todas las mujeres, pero como no hay dos cuerpos iguales, cada una de nosotras la vive de un modo diferente. Para algunas es una auténtica pesadilla, dura muchos días, es abundante y suele ir acompañada de dolores.

Para otras personas es más anecdótica, dura poco, la cantidad es moderada y no parece interferir en las rutinas habituales. También hay quien sufre más el síndrome premenstrual y cuando baja la regla es un verdadero alivio que pone fin a la hinchazón y a la hipersensibilidad emocional. Sea cual sea la versión, el caso es que todas debemos naturalizar y lidiar con este proceso que no es más que un recordatorio de nuestra fertilidad y capacidad de dar vida.

Lo más importante a la hora de hacer ejercicio o Yoga cuando tenemos el periodo es conocernos bien y ser honestas con nuestros síntomas. Cuando mis alumnas me preguntan si se puede practicar menstruando mi respuesta es siempre la misma, sí se puede pero depende de cómo te sientas. Me explico.

El primer día suele haber un bajón de energía, molestias leves o intensas y por lo general el cuerpo pide recogimiento y quietud, ¡escúchalo!

Vivir a alta velocidad no ayuda, parece que no podemos permitirnos tener un día tranquilo o menos hiper productivo, la tendencia es meternos un potente ibuprofeno o similar en la boca y esperar a que haga efecto para volver a estar como si nada. No es que esté en contra de los analgésicos, si duele mucho sin duda ayudan y está claro que no hay necesidad de sufrir; pero la cara negativa es que al eliminar el dolor se genera una falsa sensación de bienestar, parece que se recupera vitalidad y acabas yendo al gimnasio como cualquier otro día forzando tu cuerpo sin darte ni cuenta.

El dolor es un aviso muy claro, la regla es un proceso de eliminación que necesita su propio espacio y cierto descanso. Mi consejo es que es al menos los dos primeros días te lo tomes con calma, aproveches para relajarte un poco, o hagas otras actividades que no requieran grandes esfuerzos. Si te apetece hacer yoga ve a una clase de estilo Yin, o realiza una práctica de ritmo suave en casa con posturas de suelo.

Pasados esos días nos vamos normalizando y podemos retomar el ejercicio. Si acudes a clases de yoga habitualmente coméntaselo a tu profesor, probablemente te de algunas variaciones para las posturas invertidas, asanas que conviene evitar porque no favorecen la expulsión de la menstruación. Por lo demás tú misma te darás cuenta de hasta dónde puedes llegar, sé amable contigo y no te exijas tanto.

Te daré tres posturas suaves y reparadoras que puedes hacer tanto en el momento premenstrual como los días de la regla; son perfectas para el final de la jornada cuando vuelves del trabajo o antes de dormir.

Janu Sirsasana

Este asana es ideal para relajar el bajo vientre, suavizar las caderas, estirar la parte posterior de la piernas, toda la musculatura de la espalda y favorecer una respiración profunda.

Siéntate con la espalda recta, flexiona la pierna derecha apoyando el pie en la cara interna del muslo, eleva los dos brazos hacia arriba tomando una buena inhalación y exhalando flexiona el tronco hacia adelante con intención de tocar el pie. Si no llegas sujeta el tobillo, la pantorrilla o donde te permita tu elasticidad sin forzar. Trata de mantener la espalda alargada pese a que esté un poco en curva; relaja el cuello y permanece en la postura entre 10 y 20 respiraciones.

Puedes cerrar los ojos y llevar tu atención a las zonas donde notas más tensión, usa la respiración para deshacerla. ¡No olvides repetir con la otra pierna!

Yoga para la menstruación

Suptagarbhasana o postura del Embrión

Parece y es una postura sencilla pero enormemente agradable y restaurativa. Ayuda a relajar la zona lumbar y alivia molestias en los riñones; estira la parte baja de la espalda y los glúteos, y ayuda a eliminar gases, su traducción literal es “postura del viento”.

Tumbada boca arriba flexiona las rodillas y abrázalas llevándolas hacia el pecho. Puedes balancearte de un lado a otro para masajear la zona lumbar y también acercar aún más las rodillas cada vez que exhalas aire aportando un suave masaje al vientre. Mantén de 10 a 20 respiraciones.

Yoga para la menstruación

Viparita Karani en pared.

Puedes realizarla tal y como ves en la foto o colocando un cojín debajo de la pelvis elevándola ligeramente. Es una asana que alivia la hinchazón de las piernas, mejora la circulación, relaja el área lumbar y calma el sistema nervioso.

Siéntate en el suelo de lado con la pelvis pegada a la pared. Eleva las piernas y asegúrate de que tus glúteos quedan pegados; puedes dejar los brazos estirados a los lados y con las manos mirando hacia arriba, o colocarlas sobre el vientre para generar calorcito. Todo lo que tienes que hacer es respirar profundamente llevando tu atención a aquellas zonas del cuerpo que molesta y si no molesta ninguna entonces recréate es las sensaciones agradables que se crean. Realiza entre 10 y 20 respiraciones profundas.

Yoga para la menstruación

Te invito a hacer conmigo una clase corta para la menstruación grabada por Aomm.tv pinchando aquí.

Una vez que has terminado esta sencilla secuencia, si puedes relájate del todo y ve a dormir.

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