Prepara tu piel para el frío

| Actualizado a

El frío, el de verdad, el que nos obliga a enfundarnos en guantes, gorros y a poner la calefacción, está a la vuelta de la esquina. La piel de la cara es una de las zonas más expuestas y sensibles a los cambios de temperatura que se avecinan, de humedad, al viento y, en general, al cambio de estación en sí.

Carla 'prepara piel para el frío'

Suelen decirme que tengo una piel bonita y luminosa, pero lo cierto es que mi dermis es muy sensible, exigente y tengo que cuidarla mucho para no parecer un tomate colorado en cuanto el termómetro baja de 10º. Sea o no este tu caso, con la llegada del invierno hay que tomar medidas para preparar, proteger y minimizar los efectos del frío en el rostro.

Lo más importante del cuidado facial es la constancia; compartiré contigo mi ABC de belleza invernal, ¡sencillo, agradable y efectivo!

Cuida tu piel

Hidrátate bien por dentro y por fuera

La calefacción seca mucho el ambiente. Es vital hidratarse correctamente aportando al cuerpo los niveles de agua que necesita para funcionar correctamente, más aún si haces deporte. Bebe agua mineral embotellada y si puedes evita el agua de grifo; las cañerías de la mayoría de las ciudades son antiguas y suelen contener metales.

Hidrata tu piel con una buena crema. Es recomendable que la textura sea más untuosa durante estos meses; si notas que la piel se seca demasiado no dudes en aplicarla de nuevo las veces que precises, pero si esto sucede con mucha frecuencia probablemente necesitas una crema más nutritiva.

Toma alimentos con vitaminas A y C

Los alimentos antioxidantes son los mejores amigos de tu piel. Incluye frutas de estación en tu dieta, las de invierno vienen bien cargadas de vitamina C y A: limones, mandarinas, kiwis, naranjas, granadas, o chirimoyas te ayudarán a combatir el estrés oxidativo que producen las lesiones por el clima frío, los excesos de calor en entornos cerrados, la polución y el propio paso del tiempo. ¡Arriba esos zumos!

Aceites esenciales para nutrir y calmar por la noche

Muchas firmas cosméticas han desarrollado fórmulas basadas en aceites esenciales para nutrir y relajar la piel del rostro, incluso para pieles grasas. A modo de ritual, uso aceites como si fueran una crema de noche unas tres veces en semana y cada vez que noto la piel apagada o cansada, en especial los días de mucho frío.

Aplico dando un suave masaje para reactivar la circulación y dejando que actúe unos 15 minutos como si fuera una mascarilla; después retiro el exceso de producto con papel y a la cama. El efecto calmante es inmediato y delicioso; por la mañana mi piel está más hidratada y suave.

Mis favoritos son el aceite de rosa mosqueta con poder cicatrizante y antiarrugas (me encanta como contorno de ojos nocturno); el aceite de almendras dulces de toda la vida (que también uso como desmaquillante); y mi último descubrimiento, el aceite de pipas de granada, apto para cuerpo (fabuloso en la zona del cuello y el pecho) y cara, y enormemente antioxidante y regenerante.

Personalmente, me gusta que los productos que aplico a mi piel sean ecológicos en la medida de lo posible. Marcas como Apivita, Weleda, o Ecoeko cumplen estos requisitos.

¡Feliz invierno!

Loading...