Las lesiones en el yoga

Aunque el yoga nos ofrece un camino de bienestar, como en toda actividad física, también existe riesgo de lesión. Algunas estadísticas revelan que esta disciplina milenaria, creada para el crecimiento psicofísico y espiritual, es una de las principales causas de lesión en Estados Unidos. Cabe entonces hacerse la pregunta ¿qué estamos haciendo mal?

Hay sensaciones que son inherentes al yoga, sobre todo cuando se comienza a practicar, como por ejemplo que molesten las muñecas y los codos, o notar que la zona lumbar se queja, pero pasan a medida que fortalecemos la musculatura y los ligamentos.

Las lesiones en el yoga

Las lesiones más frecuentes tienen que ver con un deterioro de los discos lumbares y cervicales, lo que implica que “forzamos demasiado” y hay una mala ejecución de flexiones de columna hacia adelante y extensiones hacia atrás. También son comunes los problemas de ligamentos en las rodillas y desgarros en la musculatura posterior de las piernas.

Las lesiones en el yoga

Analicemos las razones por las que estos problemas se manifiestan repetidamente. Si te identificas con alguna de ellas toma nota y cambia el enfoque.

  • Poner el piloto automático es una forma segura de machacar el cuerpo. Se trata de todo lo contrario, de prestar atención y aprender a modificar cuando los tejidos no dan más de sí; sin conciencia no hay beneficios puesto que no hay autocorrección y, por lo tanto, tampoco mejoría.
  • No debe haber dolor en la práctica, si lo hay es un indicativo claro de que algo se está haciendo incorrectamente y de que estás forzando la máquina. El objetivo está en percibir y adaptar las asanas de manera que te resulte más fácil ejecutarlas y poco a poco progresarás, no lo dudes.
  • No existe la perfección en yoga, lo importante es evolucionar en tu práctica hacia una mejor versión de ti a través del tiempo, meses, años, décadas…, sea cual sea la transformación la sentirás con claridad a medida que profundices en tu experiencia.
  • También es frecuente una lesión psicológica, “compararse con el de al lado”. Estar pendiente de lo que hacen los compañeros hace que te exijas más de lo que quizá puedes dar, pidiendo al cuerpo demasiado. Céntrate en ti y en tu propio camino, porque no hay un cuerpo igual a otro y cada uno de nosotros está en su propia búsqueda.
  • No te tomes muy (o nada) en serio la palabra “desafío”. Es un concepto muy deportivo y se ha puesto de moda en las redes sociales generando una corriente competitiva a la hora de hacer las posturas, todos quieren mostrar al mundo una evolución estética en tiempo récord. El reto real es la motivación de mejorar, de aprender algo nuevo, conocerte mejor y no existe un tiempo ni un resultado específico para esto.
Las lesiones en el yoga

Mi conclusión es sencilla, el Ego es el origen de gran parte de los problemas físicos que derivan de la práctica de yoga, el “lo voy a hacer por narices”. Es esencial recordar que Competición es el antónimo de Yoga, una actitud competitiva a la larga crea desgaste y frustración.

Hoy quiero decirte que eres maravillos@ tal y como eres, no tienes que demostrar nada a nadie. El yoga te invita a conocer tu cuerpo, respetarlo y cuidarlo, a confiar y a comprender que la gracia y la belleza se manifiestan en ti de mil maneras. Descúbrelo sin prisas a través del proceso, siempre aprendiendo y recorriendo el camino de la vida misma.

Namaste.

Loading...