Tiempo de relax

La era de la meditación

Aprende a encontrar el equilibrio

Suena el móvil y comienzas una conversación mientras compruebas a la vez cómo va tu cuenta de Instagram y los mensajes del chat; entre tanto, saltan varios emails en el ordenador y los revisas a la vez leyéndolos solo por encima, y entonces empiezas a mirarte las uñas y te das cuenta de que el color que llevas no te pega ni con cola con tu look de hoy. ¿Podrías decirme en qué estás exactamente? Yo te lo diré, en todo, en nada y estresada.

La era de la meditación

“La meditación nunca ha estado tan de moda y es que posiblemente nunca la hemos necesitado más”.

Porque el tiempo corre, nos engulle, vivimos presos del multitasking y el día se desarrolla frenéticamente en un vaivén de compromisos, tareas, prisas, temas que atender que se acumulan y distracciones para todos los gustos, desde las redes sociales a los vídeojuegos para críos del teléfono móvil. Con toda esa vorágine es muy difícil darte cuenta de cómo estás, ser realmente consciente de lo que haces y de cómo te sientes.

Meditar es una práctica ancestral que engloba numerosas técnicas y enfoques y que, como todo, ha evolucionado encontrando en la era contemporánea uno de sus momentos más exultantes. Aunque ha formado parte de distintas corrientes religiosas como el Buddhismo o el Hinduismo, podemos disociarla entendiéndola como una técnica de control mental con grandes beneficios para equilibrar nuestro caótico, estresante y acelerado estilo de vida, induciéndonos a permanecer conectados al instante presente, lo que llamamos “el aquí y el ahora”.

Hay grandes tópicos que han calado erróneamente creando un concepto confuso sobre esta práctica, como por ejemplo que meditar consiste en dejar la mente en blanco, que hay que sentarse en la posición de Loto, o que hay que hacerlo durante mucho tiempo para que tenga efecto. Te invito a coger todos esos mitos, hacer una pelota con ellos y tirarlos a la papelera.

La era de la meditación

Existen muchas maneras de meditar: sentada en el suelo, apoyada en la pared, sentada sobre un cómodo cojín, e incluso puedes meditar tumbada en la cama (siempre que no tengas tendencia a quedarte frita en 5 minutos).

La meditación puede durar 5, 10, 15 minutos o lo que tú sientas que necesitas o eres capaz de gestionar. Practicantes avanzados pueden meditar por largos períodos de tiempo, pero para un principiante cinco minutos pueden parecer una verdadera eternidad.

La mejor manera de aprender y crear el hábito es de menos a más y en progresión, porque seamos honestas, los que propone la meditación en el fondo es algo sencillo, pero lo más sencillo puede resultar lo más complejo cuando no se tiene el entrenamiento adecuado.

El tema claramente tiene mucha miga y podría estar hablando de ello hasta escribir tres libros, pero literatura sobre meditación hay mucha y muy buena (lo que sí prometo es escribir más posts), por lo que creo que será más interesante invitarte a experimentarla. Una buena forma es comenzando con meditaciones guiadas.

Te animo a meditar con mi querida Cristina Herrero, profesora en Aomm.tv como yo. Me encanta su meditación basada en la “Atención en la respiración”, es la práctica perfecta para inciarte y entender desde la experiencia qué puede aportarte. ¡Descúbrelo pinchando aquí y disfrútala!

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