Dos asanas energéticas para generar calor

Hace mucho pero que mucho frío y el cuerpo se va encogiendo buscando refugio. ¡Combátelo con Yoga y aprende dos posturas energéticas que te sacudirán la tiritera!

Aunque la época de frío pide recogimiento la cruda realidad es que durante estas estaciones tienes que estar tan activa como siempre, por más que te apetezca envolverte en una manta e ivernar, el ritmo diario es más activo y exigente que nunca.

La práctica de asanas es un complemento muy interesante a la hora de darnos ese empujón de vitalidad que el organismo necesita para luchar contra las bajas temperaturas y abordar las mismas tareas que hacemos durante el resto del año sin que eso nos agote.

“La familia de las extensiones dinamiza la columna y sube la temperatura; y si a ello le añadimos posturas de equilibrio con un trabajo de piernas intenso lograremos activar la circulación.”

Cobra o Bhujangasana

Asana Cobra o Bhujangasana

Esta es la postura de extensión por excelencia, la que prepara para extensiones más exigentes (posturas en las que se curva la espalda hacia atrás) y nos enseña todas las claves que requiere abordar este tipo de asanas correctamente.

Tumbada boca abajo separa la piernas al ancho de tus caderas. Actívalas de manera que las rodillas se elevan de la esterilla un poquito y notas que los empeines presionan contra ella. Activa también los glúteos sintiendo cómo el púbis presiona hacia abajo.

Lo que has construido con las piernas es la base de una postura segura en la que tus lumbares quedan protegidas por las fuerzas musculares que están ejerciendo.

Coloca las manos en copa a los lados de la esterilla (por fuera de ella) y a la altura de los hombros; apoya las yemas de los dedos y alza los codos hacia arriba.

Con una inhalación y con la fuerza de tus brazos alza el pecho sin llegar a estirar los codos; exhalando baja de nuevo despacio y controladamente. Repite cinco veces de forma dinámica para preparar la espalda y a la quinta quédate en la postura durante cinco respiraciones seguidas. Baja de nuevo cuando sueltes el aire y descansa haciendo una almohadita con tus manos para apoyar la frente y relajar el tren inferior por completo.

Notarás que el pulso se acelera ligeramente, que el calor regresa a tu cuerpo y además estarás flexibilizando tus vértebras.

Variante de Guerrero III, Virabhadrasana lll

Asana Variante de Guerrero III, Virabhadrasana lll

Partimos estando de pie con las piernas activas. Entrelaza los dedos de las manos detrás de la espalda, estira los codos abriendo el pecho y comienza a inclinarte hacia adelante con el tronco a la vez que elevas la pierna derecha hacia atrás hasta formar una línea paralela al suelo con todo el cuerpo.

La rodilla de la otra pierna se flexiona un poquito para darte una base más estable y no forzar la articulación. Es importante que tengas el abdomen activo porque es lo que te dará centro y mayor estabilidad; una vez que estás ahí fija la mirada en un punto, eso te ayudará a concentrarte.

Una vez en la postura puedes dejar las manos como están o soltarlas llevándolas a los lados del cuerpo sin perder la apertura de pecho que te ha proporcionado esa variación.

Permanece cinco respiraciones y vuelve a la vertical del mismo modo que llegaste a la postura, descansa un instante y repite con la otra pierna.

Este trabajo de equilibrio que incluye extensión de espalda, fortalece la musculatura de todo el cuerpo, las articulaciones de tobillos, rodillas y caderas, activa la circulación de las piernas y nos hace sentir fuertes y dinámicos.

¡Qué las disfrutes!

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