Cómo usar el agua conscientemente

El uso responsable del agua debería ser materia obligatoria en los colegios. En verano este tema se agudiza por el calor, necesitamos más y a la vez escasea. ¿Qué podemos hacer para mejorar? Te invito a revisar tus hábitos y a aplicar pautas sencillas que te ayudarán a utilizar el agua de un modo consciente y eficiente.

Cómo usar el agua

Crecí en Canarias y mi abuela me enseñó muy pronto a no desperdiciar este recurso, tanto porque costaba dinero como porque en una isla es un bien limitado. Le agradezco en el alma que fuese tan estricta conmigo, porque hoy en día no me cuesta ningún esfuerzo ser cuidadosa.

La problemática es muy seria a nivel mundial y requiere una gestión a gran escala que pasa por el consumo desmedido de carne y el empleo de los cultivos, además del propio impacto humano. Os animo encarecidamente a ver el documental Cowspiracy en la plataforma Netflix, una interesantísima revisión de cómo la industria cárnica está diezmando este recurso y qué podemos hacer para generar un cambio de conciencia.

A una escala inferior y más cercana al nuestro día a día también podemos mejorar. Aunque hay información abundante no parece que nos hayamos empapado lo suficiente, puedo comprobarlo cuando voy de visita a casas de amigos y observo cómo friegan, se lavan los dientes, o se duchan. Resulta muy evidente que aún nos queda por aprender y modificar.

El Yoga es pura conciencia, no solo en las posturas sino también en nuestras acciones, hábitos y emociones. Os daré cinco pautas simples y caseras que os ayudarán a colaborar con el correcto uso del agua a nivel personal.

Cómo usar el agua conscientemente
  • Cierra el grifo mientras te lavas los dientes. Una vez que el cepillo de dientes está en la boca no tiene ningún sentido que el agua corra sin fin. Empleamos una media de 3 minutos en la higiene bucal; en esa fracción de tiempo pueden desperdiciarse hasta cinco litros si se deja abierto ¿no es eso absurdo? Usa solo el agua que necesitas, ahorrarás más si además lo haces con un vaso.
  • Prohibido bañarse, duchas cortas. Ducharse es un placer, no hay duda, pero el gasto de agua es altísimo, hasta 200 litros por persona, así que debemos ser más prácticos porque la función principal es estar limpio. Recomiendo una ducha más militar: deja correr el agua cuando necesites mojarte, cierra el grifo para enjabonarte y vuelve a abrirlo cuando haya que emulsionar o quieras enjuagarte. Sin ser extremista ni ducharse con prisas, haciendo solo eso puedes ahorrar hasta la mitad.
  • Agua siempre en la nevera. Abrir el grifo y dejar el agua correr hasta que salga fría es todo un desperdicio, se pierden muchísimos litros preciosos. Embotella el agua y ponla en la nevera para que esté fresca cada vez que te apetezca sin malgastarla.
  • La taza del water no es una papelera. Tirar papeles y otros elementos dentro y usar la cadena después es un verdadero desperdicio de agua. La papelera es obligatoria en un baño, en especial para las mujeres, que utilizamos compresas, algodones, toallitas desmaquillantes y un largo etc.
  • Sé más cuidadoso aún en verano. El calor evapora las reservas de agua y el turismo llega a triplicar el consumo en ciertos lugares, por lo que ser meticuloso al respecto es el mejor gesto ecológico que puedes hacer por el planeta.

Si el tema te interesa sigue indagando en internet, encontrarás información más precisa y desarrollada. Lo cierto es que va más allá del interés, es una materia pendiente que tarde o temprano tendrás que abordar porque es una realidad que nos afecta a todos.

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