Calma tu mente respirando

Cuando estás frente a una situación de estrés alguien suele decir: respira, respira profundo… ¡y cómo ayuda!, pero ¿por qué?

Lo primero que hace un bebé al nacer es tomar aire, una gran bocanada de oxígeno que pone en marcha los pulmones por primera vez y que deriva en esa estruendosa exhalación en forma de llanto, y es que no hay duda, respirar es pura vida.

Es un acto inconsciente, no necesitas dar la orden al organismo para que respire, lo hace por sí solo y en todo momento, al dormir, cuando hablas, comes, o realizas actividad física. Lo que sí se puede hacer es mejorar la capacidad respiratoria, la técnica y usarla de manera consciente.

Carla Sánchez

En mis clases lo digo a menudo, “el aire es el primer alimento que recibimos, si no respiras te mueres”, quizá suene contundente pero es una realidad. Por lo tanto, aprender a gestionar correctamente ese recurso, mejora la calidad de vida considerablemente.

Los ejercicios de respiración son uno de los pilares del Yoga, se conocen como Pranayamas y están presentes en todos los estilos. Los hay de varios tipos: revitalizantes, calmantes, equilibrantes y de limpieza, pero todos tienen el objetivo común de oxigenar cuerpo y mente para mejorar la salud de forma integral.

¡Podría hablar de este tema hasta escribir un libro! hay muchísimos ejercicios y cada uno tiene su procedimiento, por lo que hoy me centraré en las respiraciones que calman.

Tenemos un modo de vida acelerado en general. La combinación de exigencia profesional, personal, social, familiar y algún extra más, nos pone constantemente los nervios de punta generando estrés o ansiedad muy fácilmente. Parar cinco minutos a respirar puede ser un gran antídoto.

Estés donde estés, adopta una postura cómoda con la espalda recta y los hombros relajados. Cierra los ojos y toma una, o dos respiraciones profundas inhalando por la nariz y exhalando por la boca; continúa respirando con normalidad y empieza a observarte. Intenta no distraerte y pon el foco en tomar y soltar el aire, eso es todo; poco a poco el ritmo irá descendiendo.

El control de la respiración tiene un gran efecto fisiológico y psíquico. Cuando oxigenas conscientemente tu cuerpo y tu cerebro son más eficientes, se ordenan los pensamientos y el sistema nervioso se serena.

Una vez que logras respirar con calma puedes hacer un ejercicio muy sencillo, contar 3 segundos al inhalar y exhalar contando 6. De ese modo ayudas a moderar el flujo respiratorio, a equilibrar las fosas nasales y puedes lograr el ansiado resultado tranquilizante.

Te invito a visitar mi cuenta de Instagram, donde las últimas semanas he compartido varios ejercicios de pranayama específicos con explicaciones más extensas y detalladas. Muy pronto publicaré también el primer video para aprender a respirar y que podrás seguir desde casa.

Respirar es un regalo, merece la pena aprender a hacerlo bien para vivir más armoniosamente. Namaste.

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