EL MUNDO DE ADRIANA, por Adriana Ugarte

En los Premios del Cine Europeo

Polonia Mágica

Sobre el escenario

Este fin de semana en Polonia ha sido un sueño.
Por nuestro ritmo de trabajo, a veces se hace complicado compartir unos días con las personas que más amamos y este viaje ha sido una oportunidad maravillosa.

El mundo de Adriana: Polonia mágica

Nos dirigimos en un avión privado a la cuidad de Breslavia o Wroclaw y nos alojamos en el hotel Monopol, en el centro y a muy poquitos metros del auditorio donde se celebraba la vigesimonovena edición de los Premios del Cine Europeo.
Estábamos emocionadísimas y al día siguiente de nuestra llegada, es decir, el sábado, nos tocaría ensayo y algo de prensa.

El mundo de Adriana: Polonia mágica
El mundo de Adriana: Polonia mágica

¿Ensayo?¿Y eso por qué? Ajam!! Porque me tocaba pronunciar unas palabras o patrons que cinco personas relacionadas con las películas nominadas habíamos escrito para dar paso al premio.
La verdad es que, como trato de hacer siempre, dejé que las palabras brotaran de dentro, en la dirección de dar una idea a los oyentes de lo que había sido mi relación con Pedro y la creación del personaje...
Así que las tenía guardaditas en una libreta desde hacía una semana y mi cabeza, a pesar de los fríos polacos, se rindió a la memorización con diligencia. Otra cosa es que me hiciera dudar a última hora con la pronunciación de alguna palabrilla, en fin, nada que no pudiera solucionarse con el apoyo de mi compañero en escena de origen irlandés.
¡Ayyyy! Qué distinto es ensayarlo en la ducha a hacerlo en un escenario justo en frente de... PIERCE BROSNAN... Sí, muy distinto.

El mundo de Adriana: Polonia mágica

Para que os hagáis una idea, escuchaba tanto el latido de mi corazón que pensaba que el público, con el escote que llevaba, podría adivinar un movimiento misterioso en mi pecho.
Gracias a Dios, en estado de nervios y presión total, mi alma y mi cuerpo tienden a responder como un reloj y mis ojos viajando de Pedro a Pierce y de Pierce a Pedro. Parecían los del gato de Alicia en el país de las maravillas, pero nadie lo recuerda... eso está bien.

El mundo de Adriana: Polonia mágica

Esa noche opté por un vestido amarillo de corte sirena de Christian Dior y joyas de Chaumet. ¡Jesús! Tanta créme que casi me doy un mordisco a mí misma.
La verdad que la piezas que han sido confeccionadas con tanto respeto parece que tuvieran un alma, un peso casi maternal que te hace sentir protegida y desde luego muy pero que muy afortunada.
Soy de las que piensan que el arte puede hallarse en todas las plataformas, las vivas, las inertes, las intelectuales y las populares.
Y así me lancé a un escenario oscuro y vibrante con el único deseo de no quedarme en un blanco impoluto.... que también puede pasar, con Dior, con Chaumet y con la Gloria bendita a tu lado.

El mundo de Adriana: Polonia mágica

Y no sucedió... y sospecho por qué.
Estaba Feliz de estar allí, no deseaba estar en ningún otro lugar, ni rodeada de otras personas. Sentía un agradecimiento total a mi existencia y sabía que, pasara lo que pasara, los incondicionales de mi vida estarían a mi lado para reírnos a carcajadas.

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