EL MUNDO DE ADRIANA, por Adriana Ugarte

Alta Costura

Dior tout le temp

Días de vino y rosas

Fue increíble ser invitada al desfile de Dior, exclusivo y único, la presentación de la primera colección de la nueva diseñadora para la marca: Maria Grazia Chiuri.
Pero el proceso.... –como todo lo que sucede en torno a la Maison– fue un sueño.
Me alojaron en un hotel maravilloso llamado La Reseve, en el que la recepción era un salón más del palacete y el check-in se realizaba cómodamente en tu habitación, después de haberte despojado de todos tus bultos y haber tomado una inspiración de cambio de escenario.

El mundo de Adriana: Dior tout le temp

En realidad, era mucho más que una habitación.... ¡parecía un apartamento! La decoración era clásica, cálida, accesible y detallista… ¡¡Hasta me dejaron unas pesas por si me animaba al fitness!! Me animé con más intensidad al breakfast, para qué nos vamos a engañar. El olor era familiar y las ganas de quedarme...¡¡absolutas!!

El mundo de Adriana: Dior tout le temp

Al cabo de 30 minutos, el servicio de seguridad de Dior me trajo la prenda que luciría en el evento del día siguiente. Solo seguridad puede trasladar determinadas piezas... Me estoy refiriendo a esas piezas únicas que solo puede llevar una persona en el mundo y que se preparan al milímetro, trasladando las medidas de la clienta a un maniquí Stockhman que reproduce su figura. Me estoy refiriendo a la Alta Costura.
Es la segunda vez que Dior me presta Alta Costura. Y no me puedo sentir más honrada y agradecida.
Abrí el portatrajes y lo miré, contemplé la creación del diseñador inmediatamente anterior y me perdí entre los volúmenes blancos que parecían más que tejido, chantilly.

El mundo de Adriana: Dior tout le temp

Y volé, por unos instantes, lo hice.
Esa noche teníamos una reserva en el restaurante del hotel, en torno al fuego y junto a la compañía más agradable que una pueda desear. Y hablamos de todo, nos abrimos, nos sinceramos y quizá, –por qué no decirlo–, fortalecimos aún más nuestros lazos cómplices.
Descansé como un bebé... El humidificador que siempre llevo conmigo me relaja, con su sonido me amanso y me abandono a la marea nocturna.
La mañana siguiente comenzó con un desayuno abundante y delicioso: zumos naturales depurativos, panes para todo tipo de afecciones físicas y emocionales, huevos, dulces, ensalada, mermeladas biológicas y.... mi aliada: la Verveine.

El mundo de Adriana: Dior tout le temp

Hoy afirmo con seguridad que es una de las tres cosas que más me gustan de los franceses... El sabor está muy lejos del de la manzanilla o la tila y sus efectos relajantes mmmmhh: mano de santo.
Gracias a la Verveine el proceso de maquillaje, peluquería, fusión con mi vestido-abrigo, traslado y llegada al museo Rodin fluyó como una danza de la que yo era una espectadora feliz.

El mundo de Adriana: Dior tout le temp

Lo intenso vivo después... quiero decir, no es muy frecuente cruzarte con Natalie Portman o Marion Cotillard, con Rihanna o Jennifer Lawrence.
Sin mi infusión me podría haber dado un patatús, sí.
Silencio.
Negro.
Luces.
Música.
Y la reivindicación de la mujer y la de Maria Grazia Chiuri desfilando ante mí.
Una colección joven, fresca, valiente y juguetona. Feminista y salvaje.
Atrevida e irónica.
¡Qué coraje tan exquisito!, pensé.

Ha sido inolvidable, he estado rodeada de un equipo cariñoso y atento y me he sentido tratada como un miembro de la familia. Poder decir eso... no sucede a menudo. ¡¡Gracias!!

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