Declara la guerra a los poros abiertos

Descubre los mejores trucos y consejos para ganar la batalla, ¡y cuida tu piel!

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Jabón de castilla líquido con eucalipto, de Dr. Bronner´s (3,49€). Jabón de castilla líquido con eucalipto, de Dr. Bronner's (3,49€)

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Jabón de castilla líquido con eucalipto, de Dr. Bronner's (3,49€)

Una limpieza suave (perfecto para las pieles más sensibles) que gracias a sus extractos de eucalipto abre los poros y penetra para una limpieza profunda. Un jabón sin agentes espumantes sintéticos.

Cepillo facial, de Olay (15,90€)

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Cepillo facial, de Olay (15,90€)

Fomenta la regeneración de la piel con los cepillos faciales (sean eléctricos como este o manuales). Ayudarán a renovar las células de la dermis y mejorar la apariencia y limpieza de los poros. 

My skin soft cleansing gel, de Essence (3,49€)

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My skin soft cleansing gel, de Essence (3,49€)

El aceite de limón y el zumo de pepino dan a la piel un toque de frescura, a la vez que limpian el rostro con esta fórmula de gel. Muy apetecible para la época de más calor. 

Mascarilla facial de arcilla, de L'Oreal Paris (9,99€). Mascarilla facial de arcilla, de L'Oréal Paris (9,99€)

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Mascarilla facial de arcilla, de L'Oréal Paris (9,99€)

Las tres arcillas de su composición (caolín, montmorillonita y lava de Marruecos) ayudan a absorber el exceso de grasa, combatir las imperfecciones e iluminar la piel. Todas ellas se suman al extracto de eucalipto, con propiedades purificantes. 

Sébium Pore Refiner, de Bioderma (12,15€)

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Sébium Pore Refiner, de Bioderma (12,15€)

Sus ingredientes y activos dermatológicos (como el ácido salicílico) ayudan a controlar el exceso de sebo y a afinar la textura de la piel. Una propuesta apta para las pieles o zonas más grasas del rostro que se debe usar antes de la crema hidratante habitual. 

Sérum facial, de Natura Siberica (16€)

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Sérum facial, de Natura Siberica (16€)

Uno de su ingredientes, la Sophora Japonesa, contiene hasta un 30% de vitamina P.  Gracias a sus propiedades calma la piel, estimula su regeneración y regula el equilibrio de lípidos. Un gran apuesta de cuidado facial diario. 

Prime and fine nude glow , de Catrice (5,19€)

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Prime and fine nude glow , de Catrice (5,19€)

El aceite de granada de su formulación favorece el efecto luz que aporta esta prebase de maquillaje. Una fórmula con silicona, para disimular visualmente el poro, con un resultado muy luminoso para la piel. 

Healthy mix Radiance Reveal, de Bourjois (11,70€).

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Healthy mix Radiance Reveal, de Bourjois (11,70€).

Una base de maquillaje nutritiva se fijará mejor en la piel sin remarcar (ni obstruir aún más) los poros. Aplícala a ligeros toques (con los dedos, brocha o esponja) sin arrastrar el producto. 

Spray Fijador Multiusos Prime And Fine, de Catrice (5,19€)

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Spray Fijador Multiusos Prime And Fine, de Catrice (5,19€)

La sequedad del rostro puede producir que el maquillaje vaya perdiendo frescura con el paso de las horas, marcando poros y líneas de expresión. Se puede prevenir con productos como este spray fijador del maquillaje, aplicado justo tras maquillarnos, y tras unas horas de uso para refrescarlo. 

Leche limpiadora y tónico (2 en 1), de Kiko (6,95€)

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Leche limpiadora y tónico (2 en 1), de Kiko (6,95€)

Una limpieza facial correcta no debe olvidar (¡jamás!) el desmaquillado. El producto de Kiko nos presenta una opción de limpiador facial y tónico, 2x1 ideal para cuando tenemos el tiempo justo. 

Tónico minimizador de poros, de Dr. Perricone (60€)

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Tónico minimizador de poros, de Dr. Perricone (60€)

Además de su función como tónico realiza una exfoliación suave gracias al ácido salicílico de su formulación. Una ayuda extra para eliminar la suciedad. 

Crema del sol facial SPF 50, de Nivea (5,90€)

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Crema del sol facial SPF 50, de Nivea (5,90€)

La protección solar nunca debe faltar en una rutina facial, toda tu piel te lo agradecerá. 

Los poros, los temidos y odiados poros, son una de las mayores preocupaciones (con permiso de las manchas y de las arrugas) sobre el cuidado de la piel. Los pequeños orificios que cubren todo nuestro cuerpo adquieren especial relevancia en el rostro, donde se convierten en protagonistas, acumulan más suciedad y se aprecian más dilatados. La guerra contra los poros abiertos ha comenzado.

Lo más importante es conocer al enemigo. El poro es un diminuto orificio en la epidermis de la piel, cada persona tiene aproximadamente dos millones, que cumple varias funciones. La más importante es la de la eliminar toxinas a través de la transpiración, pero también ayudan a la producción de grasa que mantiene hidrata la piel de forma natural, proporcionando su nutrición.

Los poros pueden aumentar su tamaño (dilatarse) por varias razones, aunque las principales son dos: la genética y las impurezas. Sobre la genética por ahora poco se puede hacer aunque una alimentación saludable, ejercicio y no fumar favorecerán que los poros no sufran tanto por la carga ya escrita en el ADN.

A ello hay que sumar las impurezas. Los poros, por su labor como excretor, se llenan muy fácilmente de suciedad y grasa. Una condición que la contaminación, los productos inadecuados y el sol fomentan. Estos aspectos sí se pueden combatir más fácilmente, aplicando una sola condición: más vale prevenir.

Las etapas de la prevención pasan especialmente por la correcta nutrición y limpieza de la piel. Si la piel obtiene toda la hidratación que necesita no tendrá que producir exceso de grasa. Es fundamental conocer cada tipo de piel, saber si sus necesidades por ejemplo pasan por una crema más hidratante (con base de agua) o más nutritiva (con aceites naturales). Además, evitando la acumulación de suciedad el poro mantendrá su tamaño natural.

La limpieza de la piel es la base de una piel sana. Por ello los productos, herramientas y hábitos que impidan la aparición de bacterias son tan importantes (mascarillas, cepillos faciales o exfoliantes como los que te presentamos en nuestra galería). Una vez el poro esta dilatado es muy complicado minimizar realmente su tamaño. A través de tratamientos con láser y ácidos de micropeelings (siempre en clínicas con certificación médico estética) se puede mejorar su apariencia y reducirlos en un porcentaje. Sin embargo, en los hábitos caseros reside de nuevo el truco, la prevención. Incluso una vez el poro ya está dilatado, su limpieza es básica para mejorar el aspecto de la piel y que no empeore.

Si el punto negro ya ha hecho su aparición, la correcta extracción del mismo evitará problemas futuros. No se debe apretar mucho o se quedarán marcas que pueden provocar cicatrices. Además ayudarás a evitar la aparición de granitos y espinillas en esos poros infectados. Un problema al que sumar el abuso de productos muy agresivos con la piel. Si se crea un 'efecto secado' en la dermis, el cuerpo (sabiamente) producirá más grasa aún, para luchar contra esa desnutrición o la piel minimizará los poros a costa de una superficie seca que marcará más las arrugas.

A estos aspectos, más tratamiento y cuidado facial, en esta lucha contra los poros se debe unir como gran aliado el maquillaje. Las prebases de rostro (de uso ocasional no diario) gracias a las siliconas tapan visualmente el orificio, creando una película que deja una piel suave y lisa. La base de maquillaje obtendrá un acabado uniforme y más duradero gracias a ella. Eso sí, las prebases requieren limpieza extra. Si nunca hay que olvidar desmaquillarse, con su uso menos aún.

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano, préstale la atención que se merece y cuida (por dentro y por fuera) de ella.

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