Buenas noticias: No es necesario eliminar los hidratos de carbono de tu dieta

De hecho, si sabes cuáles son los hidratos adecuados y cuándo consumirlos, te ayudarán en tu objetivo.

No eliminar de tu dieta los hidratos de carbono

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Muchas dietas tienden a eliminar los hidratos de carbono del espectro nutricional, pero lo cierto es que son el arma necesaria para conseguir una silueta estilizada y saludable. Como es lógico, la clave para no excluirlos de tu dieta radica en controlar las cantidades y la calidad de los alimentos, así como tener en cuenta la hora a la que se ingieren. Hay que recordar la importancia del ejercicio a la hora de seguir cualquier dieta y tener en cuenta que se requieren unos 50 gramos de carbohidratos por hora de ejercicio realizada. Sí: vas a poder comer pasta sin sentirte culpable.

Los carbohidratos no solo aportan energía necesaria para desempeñar las actividades del día a día de forma óptima, sino que son perfectos para saciarnos y evitar así que piquemos entre horas. Los hidratos de grano entero sacian por su lenta absorción por parte del organismo y por mantener estables los niveles de azúcar en sangre. Aunque tendemos a pensar que la pasta y el arroz son los únicos hidratos de carbono existentes, las frutas y las verduras también lo son. Es importante elegir verduras sin almidón y frutas de calidad. La quinoa, el arroz integral, la batata y la avena son hidratos óptimos.

Eliminar los hidratos de carbono de la dieta nos ayudará a perder peso en un primer momento, pero terminará por ralentizar nuestro metabolismo, por lo que nos estaremos condenando a seguir dietas muy bajas en calorías durante toda la vida para poder mantener la silueta adecuada.

Hay dos momentos óptimos para su consumo. El desayuno es el momento perfecto, pues las reservas de glucógeno se han ido agotando. Un buen desayuno podría consistir en copos de avena integral, un huevo duro como fuente de proteínas y algunas nueces. Otro momento ideal para consumir hidratos es después de entrenar, pues en ese periodo, la sensibilidad a la insulina es más elevada y entramos en la ventana anabólica. Es decir: si consumes hidratos, estos irán directamente a los músculos.

Las que quieran tomar hidratos por la noche han de tener algo en cuenta. Si quieres mantenerte o subir de peso, entrenas tarde y tienes un metabolismo rápido, no pasará nada. Pero si quieres bajar de peso, lo recomendable es que la comida sea el último momento del día en el que los consumas. Si simplemente quieres mantenerte en tu peso, podrás cenar hidratos de carbono, pero has de entrenar tarde, casi llegada la noche.

Un último apunte: como es lógico, el que los hidratos no sean incompatibles con las dietas no quiere decir que podamos comer un enorme plato de espaguetis con nata. Quizás te resulte menos apetecible el ingerir unos 40 gramos de espaguetis de espelta con verduras, pero tu silueta te lo agradecerá. Lo sabemos: el mundo no es perfecto, y los hidratos, tampoco.

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